Título original: «La antifrágilidad del Bitcoin: Lo que no me mata, me hace más fuerte»
Autor original: Ann Hsu | Chain Hill Capital
Este análisis fue elaborado por Ann Hsu, analista jefe de índices de Chain Hill Capital.
A continuación, el texto original:
«Lo que no me mata, me hace más fuerte.»
Friedrich Nietzsche
Este artículo se redactó a mediados de octubre de 2020, cuando el Bitcoin cotizaba a 10.414 dólares. Hoy, supera los 15.000 dólares y continúa su escalada hacia nuevos máximos históricos, escribiendo un nuevo capítulo que refleja su asombrosa capacidad de supervivencia.
En su libro «Antifrágil», Nassim Nicholas Taleb define este concepto como la propiedad de los sistemas que no solo se benefician del caos y la volatilidad, sino que los necesitan para sobrevivir y prosperar. Repasando la historia del Bitcoin, vemos cómo ha demostrado una y otra vez su extraordinaria capacidad para renacer de sus cenizas tras cada «muerte» anunciada. Tras soportar presiones regulatorias, desplomes de precio, hard forks y críticas constantes, la red Bitcoin ha salido más robusta, su comunidad de consenso ha crecido, su valor ha ganado reconocimiento y ha mostrado una notable capacidad de recuperación ante las crisis. Todo ello son claras muestras de su antifragilidad.
El Bitcoin ha sido declarado muerto más de 300 veces
Hace ya una década, diversos medios y figuras públicas empezaron a publicar periódicamente obituarios sobre el Bitcoin. Cada caída de precio venía acompañada de noticias sobre su «muerte inminente»: si las autoridades ejercían presión, se predecía su desplome a cero; si ocurría un black swan, se repetían los mismos argumentos sobre su supuesta naturaleza piramidal o su falta de valor. En los últimos once años, se ha declarado oficialmente la «muerte» del Bitcoin un total de 377 veces (datos hasta 2019).

Número de veces que los medios han declarado muerto al Bitcoin (hasta 2019)
Fuente: BlockBeats

Algunos ejemplos destacados de declaraciones de «muerte» del Bitcoin
Fuente: 99bitcoins
¿Qué ha sido del Bitcoin tras más de una década? ¿Ha colapsado hasta desaparecer, como vaticinaban algunos? Para responder, examinemos su estado actual desde varios ángulos: la seguridad de su red, el tamaño de su base de usuarios, la actitud de las instituciones financieras tradicionales y su capacidad de recuperación tras las crisis.
Una red cada vez más robusta
A mediados de octubre, la potencia de cómputo global (hashrate) de la red Bitcoin superó los 140 EH/s, marcando un nuevo récord histórico (nota: EH/s significa 10¹⁸ operaciones por segundo; 140 EH/s equivale a 1,4 × 10²⁰ operaciones por segundo).

Potencia de cómputo global (hashrate) de la red Bitcoin
Fuente: coinmetrics
El hashrate de la red Bitcoin ha experimentado correcciones temporales, pero siempre ha retomado la senda alcista para marcar nuevos máximos. Esta constante inversión de los mineros refleja su confianza en el consenso de la red y su convicción sobre el futuro del Bitcoin. En las criptomonedas basadas en Prueba de Trabajo (PoW), el hashrate es el núcleo de la seguridad: a mayor potencia, más mineros validan y mantienen la cadena de bloques, lo que dificulta los ataques y fortalece la red.
Actualmente, hay más de 100.000 nodos completos (full nodes) distribuidos por todo el mundo en la red Bitcoin (nodos que almacenan una copia completa del blockchain), de los cuales 10.677 son accesibles públicamente. Estos nodos, dispersos globalmente, cumplen la función esencial de verificar las transacciones. Cuantos más nodos haya y más amplia sea su distribución geográfica, mayor será la resistencia de la red.

Distribución global de los nodos Bitcoin
Fuente: bitnodes
Una base de usuarios en continua expansión
Tras el último gran bull run, muchos inversores que compraron a precios altos se vieron obligados a vender durante el largo crypto winter, lo que vació muchas direcciones y redujo el número de direcciones activas y con saldo. Sin embargo, desde principios de 2020, pese a la volatilidad por la pandemia de COVID-19 y la inestabilidad de los mercados, el tercer halving y el deterioro económico global han impulsado la demanda de activos refugio, atrayendo a más inversores al Bitcoin.
Un indicador clave de esta expansión es el crecimiento del número de direcciones con saldo distinto de cero. Este dato representa el total de direcciones únicas que contienen una cantidad positiva de BTC y es una métrica tangible del crecimiento de la base de usuarios y del sentimiento alcista. Aunque un aumento en este número no implica necesariamente un incremento proporcional de usuarios reales, un crecimiento masivo de la base suele venir acompañado de un salto cuantitativo. Actualmente, hay más de 31 millones de direcciones con saldo, lo que supone un incremento de más de 10 millones respecto a los 21 millones de finales de 2018, evidenciando una clara expansión de la comunidad.

Número de direcciones Bitcoin con saldo distinto de cero
Fuente: glassnode
Otro factor crucial para el crecimiento es la actitud regulatoria de los gobiernos, que determina directamente su grado de adopción. Según CoinDance, de los 257 países y regiones del mundo, 129 (el 50%) tienen una postura favorable (legal) hacia el Bitcoin; 120 (el 47%) imponen restricciones; y solo 8 (menos del 8%) lo consideran ilegal. Está claro que la mayoría de los países permiten su uso, lo que crea un entorno muy favorable para su expansión.

Estatus legal del Bitcoin en distintos países (verde: legal; naranja: restringido; rojo: ilegal)
Fuente: coindance
Un valor que gana reconocimiento
La aceptación del Bitcoin por parte de los inversores tradicionales es cada vez mayor, y este reconocimiento se traduce en acciones concretas. El fondo de criptomonedas Grayscale ha intensificado su apuesta: en el tercer trimestre de 2020, los flujos de capital hacia su Fondo Fiduciario de Bitcoin (GBTC) alcanzaron los 719 millones de dólares, con un promedio semanal de 55,3 millones. Actualmente, el fondo posee más de 450.000 BTC, aproximadamente el 2,4% del suministro circulante. A un precio de 11.400 dólares por BTC, el valor total de estas tenencias ronda los 5.130 millones de dólares.

Flujos semanales de capital hacia el Fondo Fiduciario de Bitcoin de Grayscale en el tercer trimestre de 2020
Fuente: grayscale

Tenencias del Fondo Fiduciario de Bitcoin de Grayscale frente al precio del Bitcoin
Fuente: pro.bybt.com
Los principales inversores en este fondo provienen del ámbito financiero tradicional: fondos de inversión, hedge funds, capital riesgo, etc. Destaca la Corporación Rothschild Investment Corporation. También participan inversores acreditados, fondos de pensiones y family offices.

Estructura de inversores del Fondo Fiduciario de Bitcoin de Grayscale en el tercer trimestre de 2020
Fuente: grayscale
Más allá de Grayscale, empresas cotizadas también están acumulando Bitcoin. MicroStrategy invirtió 425 millones de dólares para adquirir 38.250 BTC, mientras que Square (empresa hermana de Twitter) destinó 50 millones a comprar 4.709 BTC. Además, en el segundo trimestre de 2020, el famoso gestor Paul Tudor Jones anunció la entrada de su fondo Tudor Investment en el mercado, y el fondo cuantitativo Renaissance Technologies obtuvo licencia para operar con futuros de Bitcoin.

Tenencias de Bitcoin por parte de empresas públicas e instituciones
Fuente: bitcointreasuries.org
Que instituciones financieras y empresas cotizadas incorporen el Bitcoin —un activo alternativo— a sus carteras envía una señal clara al mercado: el Bitcoin tiene valor intrínseco. Estas instituciones perciben su baja correlación con los activos tradicionales, lo que le otorga una capacidad excepcional para protegerse de las fluctuaciones económicas y de la pérdida de poder adquisitivo de las monedas fiduciarias.
Capacidad de recuperación rápida tras las crisis
En marzo de 2020, el mercado de criptomonedas sufrió un fuerte desplome sincronizado con los mercados financieros globales: el Bitcoin cayó bruscamente, perdiendo más del 40% de su valor en 24 horas, en el mayor black swan del año para el sector.
Sin embargo, en menos de dos meses, el precio se recuperó por completo hasta los niveles previos a la crisis. En términos de fuerza de recuperación, el Bitcoin mostró una elasticidad superior a la del oro, los índices bursátiles estadounidenses (S&P 500 y Nasdaq 100) y los fondos de inversión inmobiliaria (REITs). No solo recuperó sus pérdidas antes, sino que su rendimiento superó al de todos ellos. Al 10 de octubre de 2020, el Bitcoin registraba una rentabilidad anual del 58%, frente al 34% del Nasdaq 100, el 7,6% del S&P 500, el 27% del oro y un -10% de media para los REITs.

Comparación de la evolución anual del Bitcoin con activos tradicionales
Fuente: TradingView
Tres factores detrás de los malentendidos sobre el Bitcoin
Los hechos demuestran que el Bitcoin no solo no ha muerto, sino que ha evolucionado con notable solidez. Mediante repetidos episodios de «muerte» anunciada, ha ilustrado su extraordinaria capacidad para renacer. Tras superar presiones regulatorias, caídas de precio, hard forks y críticas, su red es más robusta, su comunidad más grande, su valor más reconocido y su recuperación más rápida. Todo ello evidencia su antifragilidad. Los malentendidos populares pueden atribuirse a tres causas principales:
Inercia cognitiva
Vivimos en un mundo profundamente centralizado: la mayor parte de nuestra riqueza está en bancos, nuestro historial crediticio lo verifican terceros y nuestros conocimientos se certifican con títulos. Nuestra vida cotidiana depende de la confianza en intermediarios, generando una inercia cognitiva acumulada durante milenios. Al enfrentarse a un sistema descentralizado como el Bitcoin, muchas personas no logran desprenderse de esa mentalidad.
Barreras de aprendizaje
Para la mayoría, comprender el Bitcoin es difícil. Su arquitectura integra disciplinas como economía, teoría monetaria, informática, criptografía y teoría de juegos. Para entenderlo en profundidad, hay que adquirir conocimientos en todos estos campos, una barrera de entrada muy alta. Los seres humanos tendemos a la comodidad, y aprender conceptos complejos resulta agotador. Este proceso va en contra de nuestra naturaleza.
Errores de inversión
La mayoría de los inversores que finalmente se deciden por el Bitcoin no lo hacen por entender su arquitectura o sus fundamentos económicos, sino porque ven a amigos alcanzar la libertad financiera. Al carecer de un marco conceptual propio y no identificar bien los riesgos, suelen tomar decisiones erróneas: compran en máximos temporales, sufren pérdidas o caen en estafas. Tanto los errores personales como los testimonios de pérdidas de familiares o amigos son una causa importante de los graves malentendidos sobre el Bitcoin.
