SocialFi 1.0到SocialFi 2.0的发展现状与未来展望

El estado actual y las perspectivas futuras del paso de SocialFi 1.0 a SocialFi 2.0

BroadChainBroadChain19/01/2023, 14:48
Este contenido ha sido traducido por IA
Resumen

En 2022, el DeFi entró en un período de calma, los precios mínimos (floor price) de los proyectos NFT cayeron sucesivamente y el sector de las blockchains públicas permaneció frío; en este contexto, aunque SocialFi también experimentó un declive, tuvo algunos momentos destacados.

Fuente: ZONFF Research

Autor: Victoria

Índice

  • Los altibajos de SocialFi 1.0

    • Necesidades

    • Historial de inversiones

    • Estructura

  • Tres hitos de SocialFi en 2022

    • Primero: la propuesta de los SBT

    • Segundo: el valor de los datos

    • Tercero: el auge del ecosistema de protocolos sociales

  • SocialFi 2.0 en marcha

    • Doble estructura de ciclos internos y externos

    • Consideraciones a nivel de oportunidades

En 2021, CZ, CEO de Binance, publicó un artículo en la edición india de Fortune en el que afirmaba que, durante 2022, más instituciones financieras tradicionales invertirían en el ámbito cripto. Además, dado que SocialFi y GameFi se habían convertido en impulsores clave para la entrada de estas instituciones en el mercado, era muy probable que siguiéramos viendo una innovación floreciente a lo largo del año.

El mundo cripto cambia más rápido de lo que imaginamos. Aún recordamos cómo, a finales de 2021 y principios de 2022, diversos medios difundían las expectativas de CZ para el nuevo año, destacando su optimismo respecto a SocialFi y GameFi y proclamando que 2022 sería «el año de la socialización». El tiempo vuela. Mientras el mercado cripto experimentaba sus vaivenes durante 2022, las aplicaciones DeFi entraron en un estado de calma, los precios mínimos de los proyectos NFT cayeron sucesivamente y el sector de las blockchains públicas permaneció frío y apagado. En este contexto, aunque SocialFi también se vio afectado, logró alcanzar algunos momentos destacados. Al comenzar el nuevo año, repasemos juntos el desarrollo y la innovación de SocialFi 1.0 en 2022 y, al mismo tiempo, exploremos nuestras perspectivas para SocialFi 2.0 en 2023. ¡Brindemos por los propósitos del nuevo año!

Los altibajos de SocialFi 1.0

Es probable que SocialFi siga una trayectoria de desarrollo similar a la de GameFi. Sin embargo, dado que los juegos generan mucha más atención que las redes sociales y presentan puntos de inflexión y cambios evolutivos más evidentes (los juegos tienen una naturaleza más «ponzi»), SocialFi carece de una clasificación tan clara como la de GameFi 1.0–3.0. Por ello, denominamos «SocialFi 1.0» al período de inicio de los proyectos sociales Web3 anterior a 2022.

Necesidades

El sociólogo francés Gabriel Tarde señaló en su obra Las leyes de la imitación: «En el proceso de transformación humana, rara vez surgen invenciones completamente nuevas; más bien, predominan la adaptación y la imitación».

¿Qué es la innovación? Puede consistir en resolver problemas antiguos o en crear nuevas necesidades para abordar nuevos desafíos. La existencia de las redes sociales Web3 puede tener como objetivo resolver viejos problemas de Web2, pero no se limita a eso: Web3 también está creando nuevas necesidades para enfrentar nuevos retos. La mayoría de los proyectos de SocialFi 1.0 no son meros sustitutos de productos sociales Web2, sino que integran, además, las características sociales y financieras propias de las plataformas blockchain. Actualmente, la definición más consolidada de SocialFi es aquella que busca brindar beneficios y transparencia a los usuarios mediante la financiarización y la influencia de las redes sociales, es decir, la combinación perfecta entre «Red Social» y «Efecto Monetario». Además, las redes sociales Web3 pueden resolver diversos problemas ya existentes en Web2, entre ellos: las relaciones sociales de Web2 dependen de plataformas centralizadas/ecosistemas cerrados + el contenido generado se almacena en la plataforma + los datos de los usuarios pertenecen a la plataforma + los modelos de ingresos están determinados por la plataforma + el valor de los creadores no se refleja adecuadamente. En la era Web2, los algoritmos de las redes sociales definen con quién somos amigos, qué actividades nos gustan, qué tipo de contenido preferimos ver, etc. Benedict Evans escribió en su artículo «La muerte del NewsFeed de Facebook»: «Todas las aplicaciones sociales crecen hasta que necesitas un NewsFeed. Todos los NewsFeed crecen hasta que necesitas uno impulsado por algoritmos. Todos los NewsFeed impulsados por algoritmos crecen hasta que te cansas de no ver nada / ver cosas equivocadas y pasas a usar una nueva aplicación más ligera y pequeña. Luego, esa nueva aplicación también crece hasta que necesitas un NewsFeed».

Al aprovechar la tecnología blockchain, las redes sociales Web3 han desarrollado tres propuestas de valor distintivas frente a las redes sociales centralizadas, con el fin de resolver sus problemas tradicionales:

Propiedad de los datos: Las plataformas tradicionales de redes sociales recopilan y almacenan la mayor cantidad posible de datos de los usuarios, guardándolos en servidores propios, y dichos datos pertenecen a la plataforma. Por el contrario, las redes sociales descentralizadas devuelven la titularidad de los datos a los propios usuarios. Los datos y las actividades en cadena son públicos y transparentes; cualquier plataforma que desee utilizar o rastrear dichos datos y el historial de actividades debe obtener previamente el consentimiento del usuario y pagar las tarifas correspondientes. Gracias a la inmutabilidad que proporciona la tecnología blockchain, la recopilación de datos de los usuarios se vuelve más transparente y resistente al fraude.

Distribución de beneficios/mecanismos de incentivos: Generalmente, las plataformas de redes sociales obtienen ingresos mediante la publicidad. Dichas plataformas se benefician del tráfico y del nivel de participación de los usuarios. A cambio, los usuarios solo obtienen beneficios indirectos derivados del uso de la plataforma. La aparición de SocialFi representa un intento de «desfinanciarizar» (DeFi-ficar) la economía social: los emisores se conectan directamente con los participantes mediante tokens sociales y se benefician mutuamente. Asimismo, los creadores monetizan su influencia social para generar ingresos, sin que terceros como las plataformas cobren comisiones.

Autorización del usuario (privacidad/seguridad): En las redes sociales tradicionales, cada registro de cuenta requiere información del usuario, como número de teléfono o dirección de correo electrónico, que se almacena de forma centralizada en los servidores de dichas plataformas. La información almacenada en los servidores de los operadores es extremadamente vulnerable a fugas y ataques (el incidente de filtración de datos de Shanghai en julio de 2022 reforzó aún más la concienciación de los usuarios tradicionales sobre la privacidad y la seguridad). La agregación descentralizada de SocialFi permite compartir y transferir contenidos entre múltiples plataformas sociales, ayudando así a proteger la privacidad y la seguridad de la información de los usuarios.

A medida que los proyectos de SocialFi 1.0 exploran continuamente estas tres propuestas de valor, emergen cada vez más escenarios de necesidad nativos de Web3, tales como: los ciudadanos de la red requieren un foro público y un mercado de información acordes con los valores del espacio digital descentralizado para continuar compartiendo contenido social; la propia naturaleza de activos en cadena y la identidad multi-cuenta inherente a las redes sociales descentralizadas generan la necesidad de certificar la identidad y registrar las relaciones sociales en la cadena; y, asimismo, se necesita una relación social y unos activos sociales migrables entre plataformas. Por tanto, el verdadero desarrollo de las redes sociales descentralizadas transformará la forma en que fluyen los datos y la información: en el futuro, los flujos de información y de datos deberán moverse en la misma dirección, y las relaciones podrán ser «tokenizadas», sin centros ni distinciones.

Historia de las inversiones

A lo largo de los siglos, el fenómeno de los «imanes de capital» se ha repetido en todo el mundo. Cada vez que un país se convierte en un polo global de atracción de inversiones, reúne las condiciones necesarias para su ascenso. El flujo de capital suele ser un termómetro de las tendencias y temas emergentes.

Hacia 2017, surgieron numerosos proyectos que combinaban blockchain y redes sociales, como Steem, Voice, ONO, QunQun, GSC, YeeCall, NRC, SwagChain, Huoxin y TTC Protocol. Sin embargo, debido a un mercado incipiente, una base de usuarios limitada y ecosistemas con carencias estructurales, muchos de estos proyectos acabaron desapareciendo. A partir de 2020, con el inicio de la era DeFi y las posteriores explosiones de NFTFi y GameFi, el SocialFi 1.0 comenzó su transición de «Social + Finance» a «Social + DeFi», impulsado por la filosofía de las finanzas abiertas y los mecanismos de minería de liquidez. Para 2021, aún más actores del ecosistema Web3 se sumaron a esta nueva ola, apareciendo aplicaciones con un fuerte componente social y lúdico (el éxito arrollador de Axie ese año también avivó el interés por lo social). Dada la velocidad a la que evoluciona el mundo blockchain, el SocialFi experimenta cambios notables mes a mes. Según Footprint Analytics, la financiación recaudada por el sector en 2020 alcanzó los 392 millones de dólares. Solo en septiembre de 2021, las rondas de inversión en SocialFi sumaron 220 millones de dólares. Ese mismo año, en mayo, el proyecto de credenciales sociales Project Galaxy (ahora Galxe) cerró su ronda semilla, y el DAO social Friends with Benefits inició su captación de fondos. A principios de septiembre, este último completó una ronda de varios millones de dólares con una valoración de 100 millones. Posteriormente, varios proyectos líderes en el ámbito social realizaron sus propias rondas en la segunda mitad del año: en septiembre, la plataforma SocialFi Torum recaudó 300.000 dólares; en noviembre, Monaco Planet obtuvo 3 millones y CyberConnect, 10 millones; en diciembre, la plataforma SocialFi BBS Network levantó 1,5 millones, y la infraestructura Web3 RSS3 cerró una nueva ronda de financiación. Todos estos hitos contribuyeron significativamente al volumen total de capital captado por el sector.

Estructura

Desde la perspectiva del interés del capital y de la demanda del mercado, las narrativas dominantes y las oportunidades de inversión en SocialFi 1.0 se concentran principalmente en tres ámbitos:

Herramientas, middleware y protocolos de infraestructura:

Entre los proyectos representativos se encuentran: Mask Network, RSS3, 5Degrees, Mem Protocols, Likecoin, Snapshot, Lens Protocol, Collab Land, CyberConnect y Project Galaxy.

Dado que proyectos como Lens, CyberConnect y Project Galaxy ya han sido ampliamente analizados, no nos detendremos en sus fundamentales, sino que nos centraremos en los aspectos que los hicieron destacar en su momento:

POAP fue uno de los primeros proyectos en proponer la idea de «memoria de comportamiento en cadena», incluso antes de que Vitalik Buterin presentara su propuesta de SBT. Lanzado en ETH Denver en 2017 y fundado oficialmente en 2021, POAP ya está profundamente integrado en la cultura social de Web3. El Protocolo de Prueba de Asistencia (POAP) es una aplicación de NFT que registra las huellas digitales en cadena de cada usuario. Cada vez que un usuario participa en una actividad específica, ya sea en línea o presencial, puede recibir una insignia única como certificación. Esta insignia se convierte en un objeto digital coleccionable, verificable, indivisible e inmutable en la cadena. POAP no creó su propio marketplace, sino que se especializó con gran profesionalismo en este nicho. Posteriormente, Project Galaxy amplió el protocolo POAP. Actualmente, desde abril de 2022, POAP colabora con Warner Music Group para emitir insignias en conciertos. Hasta la fecha, se han distribuido más de 4,5 millones de POAPs entre más de 500.000 coleccionistas.

La capacidad de Project Galaxy para verificar credenciales basadas en comportamientos en cadena abrió un nuevo espacio para los protocolos de grafos sociales en SocialFi 1.0, generando una nueva ola de interés. Desde entonces, han surgido numerosos proyectos similares: cada vez más DApps Web3 integran sus APIs con Galaxy; algunos requieren procesamiento de datos en cadena, donde Galaxy posee una ventaja comparativa frente a Rabbithole (centrado exclusivamente en Ethereum) y POAP (principalmente en ETH), gracias a su soporte multichain, que le permite consolidar comportamientos complejos provenientes de distintas cadenas para crear perfiles de usuario más completos y tridimensionales. Además, un mismo usuario puede reclamar beneficios asociados a múltiples cuentas, vinculando así varias identidades. Otro proyecto fundado en 2021, CyberConnect, también construye grafos sociales en cadena, ofreciendo funcionalidades como botones de «seguir» y listas de «seguidores». Todos los datos del grafo social son públicos, pero su propiedad y gestión permanecen bajo control del usuario. Sin embargo, CyberConnect no está implementado como un contrato inteligente: su contenido se almacena en IPFS, lo que implica una curva de aprendizaje más pronunciada tanto para desarrolladores como para usuarios, aunque elimina los frecuentes costos de gas y garantiza el almacenamiento permanente del contenido. A medida que ambos proyectos avanzan, ninguno ha logrado acumular aún grandes volúmenes de datos primarios: Galaxy presenta ciertas deficiencias en su índice de datos, mientras que CyberConnect carece de fuentes de datos upstream. Ambos esperan futuras colaboraciones con oráculos de datos sociales. Es probable que SocialFi 2.0 dé lugar a nuevos proyectos de este tipo.

Otra narrativa innovadora en grafos sociales que irrumpió con fuerza en 2021 fue Lens Protocol. En sus primeras etapas, este proyecto solo establecía conexiones sociales, distando mucho de constituir un verdadero grafo social. Los desarrolladores tenían que extraer ellos mismos los datos en cadena (la mayoría utiliza The Graph), reconstruirlos en bases de datos y ejecutar consultas lógicas complejas, lo que suponía costos adicionales. Además, en sus inicios, Lens fue criticado por los elevados costos de gas de cada acción, que obligaban a los usuarios a estar pendientes constantemente de los gastos, y por mostrar con demasiada frecuencia ventanas emergentes de confirmación en las carteras o solicitudes de firma. Esto supuso una barrera importante para la experiencia de usuario. Para mejorarla y resolver cuestiones como la necesidad futura de un middleware más avanzado que The Graph para gestionar bases de datos gráficas de relaciones comunitarias en cadena, Lens Protocol ha presentado nuevas soluciones al entrar en la fase SocialFi 2.0.

Plataformas descentralizadas de redes sociales y contenido (Media DApp) / Herramientas de suscripción NFT:

Proyectos representativos incluyen: Bluesky, BitClout, BBS Network, Monaco Yacht, Subsocial, myMessage, ShowMe, Theta (video descentralizado), Audius (audio descentralizado), Joystream, Mirror, Cent, Yup, Matataki, SWAGG, Entre, Nafter y Mastodon.

Estos proyectos ya han sido descritos en diversos artículos, por lo que no entraremos aquí en detalles.

Narrativas especialmente relevantes:

Las plataformas descentralizadas de redes sociales y contenido son plataformas de creación y distribución que operan sobre blockchains públicas. A diferencia de las plataformas sociales centralizadas tradicionales —como WeChat, Weibo, Instagram, Facebook o TikTok—, cuyos servidores de datos están controlados por empresas específicas y cuyos datos no pertenecen realmente a los usuarios, estas plataformas descentralizadas permiten, en gran medida, que cualquier persona, desde cualquier lugar, ejecute nodos, acceda a los backends, cree aplicaciones y gestione flujos de contenido (feeds).

Uno de los proyectos de contenido más destacados en 2021 fue Monaco Planet (minería de contenido), que además fue el único proyecto chino en el que invirtió Three Arrows Capital (lo que intensificó aún más la ola de inversiones en SocialFi 1.0). Monaco Yacht se posiciona como la versión Web3 de Twitter, permitiendo a los usuarios publicar videos, imágenes y texto, así como dar «me gusta», comentar, reenviar y compartir, además de exhibir NFTs y participar en staking para obtener su token nativo MONA. Uno de los factores clave detrás del éxito inicial de Monaco fue la emisión de los NFT Yacht: solo los usuarios que adquirieran estos NFT obtenían códigos de acceso anticipado y de invitación (una estrategia que aprovechaba hábilmente el efecto viral propio de Web3). Tras el lanzamiento de la versión beta, la comunidad estalló y los códigos de acceso llegaron a cotizarse en más de cien dólares. Sin embargo, debido a un algoritmo demasiado simple para la obtención de tokens, el proyecto no pudo mantener una alta calidad de contenido a largo plazo. Los usuarios se centraban únicamente en ganar visibilidad, lo que resultó en una homogeneidad excesiva del contenido y una débil captura de valor del token. Así, pese al rápido aumento de su popularidad, el proyecto sufri�� inevitablemente un desplome en su reputación. No obstante, como plataforma de contenido, sentó un precedente importante para el ecosistema de la economía de creadores en SocialFi 2.0.

Plataformas de emisión de tokens sociales (Social Token):

Las primeras iniciativas de SocialFi 1.0 se centraron principalmente en la emisión de tokens, donde el valor central residía en los «tokens sociales». Estos se clasifican en tres tipos: «tokens personales», «tokens comunitarios» y «tokens de plataformas sociales», cada uno con sus proyectos representativos. Los tokens personales son emitidos por usuarios y contienen información específica que otorga derechos de acceso preestablecidos. Los tokens comunitarios los emiten organizaciones para fortalecer los vínculos entre sus miembros. Por último, los tokens de gobernanza de plataforma constituyen la base estructural de estas organizaciones.

Tokens personales: Sus poseedores pueden acceder a grupos exclusivos de seguidores tempranos, disfrutar de descuentos, participar anticipadamente en eventos, obtener productos físicos o NFT, y también funcionan como símbolo de estatus o nivel de participación. Los creadores o emprendedores iniciales obtienen así recompensas económicas directas. Ejemplos: RAC, ROLL, Whale, MeTokens, MintGate.

Tokens comunitarios (tokens de plataformas sociales): Además de los beneficios de los tokens personales, sus titulares disfrutan de derechos de gobernanza DAO y mayor influencia dentro de su nicho, así como de ingresos por el alquiler de activos o los servicios ofrecidos por la comunidad. Ejemplos: Karma DAO, Friends with Benefits, Forefront, Flamingo, DeepDAO.

Tokens de plataformas de acuñación y distribución: La capacidad de gobernanza de estas plataformas proviene de los ingresos por tarifas de transacción o mecanismos de quema de tokens, así como de los beneficios financieros derivados del crecimiento de los tokens sociales que emiten. Ejemplos: Chilliz, Zora, CircleUBI, Fyooz.

Según los gráficos de precios, tanto FWB como RLY experimentaron fuertes fluctuaciones ese año. Los datos de Footprint Analytics muestran que el precio de FWB pasó de 17,69 a 190,69 dólares, un incremento del 977%. En octubre, FWB recibió una nueva inversión de a16z. Sin embargo, proyectos como FWB y RLY perdieron impulso tras ese mes y, durante la primera mitad de 2022, sufrieron una corrección severa, perdiendo prácticamente toda su relevancia anterior. Así, 2022 marcó el inicio de una nueva narrativa para el sector.

Tres momentos clave para SocialFi en 2022

Como punto de partida de la interacción social en Web3, SocialFi 1.0 reveló —mientras muchos proyectos experimentaban altibajos— varios problemas urgentes que el sector debe resolver:

1) Usuarios demasiado homogéneos y falta de diversidad en los perfiles: SocialFi 1.0 se centró principalmente en resolver problemas ya existentes en la interacción social de Web3, sin profundizar aún en las capas de interacción. No se logró comprender realmente a los usuarios ni analizar sus perfiles demográficos y comportamientos específicos. En esta fase, la mayoría eran básicamente «cazadores de recompensas», cuyo principal objetivo era generar ingresos. Su perfil prioriza fuertemente los modelos «x to earn» y la experiencia de usuario, similar al de los jugadores de DeFi: son activos en comunidades DAO y valoran especialmente la contribución y la participación en la gobernanza. En esta etapa faltan masivamente usuarios tradicionales de Web2 —especialmente aquellos que valoran la calidad y los detalles del producto, así como la equidad en la distribución de beneficios—, y no se logró atraer a creadores destacados y usuarios de redes sociales de plataformas tradicionales.

2) Islas de datos y baja composabilidad: Aunque SocialFi 1.0 supuso un avance sustancial frente a los métodos sociales tradicionales, especialmente en la remuneración por creación de contenido, persisten múltiples «islas sociales». Cada protocolo opera su propio ecosistema, pertenece a distintas blockchains y emplea algoritmos de recompensa, modelos económicos y patrones de interacción diferentes. Por ello, aún no es posible migrar o reutilizar los activos sociales de los usuarios entre plataformas. Además, el problema del monopolio de la influencia de Web2 sigue vigente en Web3: quienes ingresan temprano o ya son influyentes obtienen rápidamente atención, lo que lleva a una concentración monopolística en la creación de contenido. Esto perjudica claramente a los creadores de nicho («cola larga»), que enfrentan baja visibilidad y escasa remuneración, contradiciendo los principios fundamentales de Web3. Romper este monopolio sigue siendo un desafío pendiente.

3) Modelos de captura de valor aún incompletos: En SocialFi 1.0, la dimensión «Fi» (financiera) se manifiesta de forma limitada. Principalmente se observan dos formas: i) la recompensa por creación de contenido mediante donaciones o «tips», que maximiza los beneficios del modelo económico tradicional de los creadores (como en el ecosistema inicial de Lens, donde retweets, likes y comentarios generan recompensas directas); ii) el modelo «Write to Earn», ejemplificado por Monaco Planet, que pone el énfasis en el contenido pero exige algoritmos sofisticados. Si los algoritmos son demasiado simples, algunos usuarios publicarán contenido vacío solo por los incentivos, generando hilos sin valor. Algoritmos simplistas basados únicamente en métricas de alcance o valor neto provocan una grave homogeneización del contenido en la página principal. La baja calidad del contenido y de las interacciones exige soluciones urgentes: cómo incentivar contenido de alta calidad, moderar eficazmente las redes, perfeccionar los algoritmos de recompensa con tokens y optimizar los modelos de captura de valor.

Ante estos desafíos, aunque las redes sociales no se convirtieron —como predijo CZ— en el principal catalizador para la entrada institucional al mercado, sí experimentaron importantes transformaciones en 2022. Con la llegada progresiva de usuarios nativos de Web3 y actores tradicionales, numerosos proyectos exploraron significativamente las tres propuestas de valor mencionadas, redefiniendo el panorama de SocialFi 1.0 y abordando activamente los problemas de las iniciativas tempranas.

A continuación, resumimos tres momentos destacados o «definitorios» de 2022 y ofrecemos breves reflexiones sobre ellos.

01 La propuesta de los SBT

«El Tao es el refugio de todas las cosas; es el tesoro de los buenos y la protección de los no-buenos.»

El momento más destacado —y de mayor impacto en la industria— fue sin duda la presentación en mayo del concepto de «vinculación al alma» (soulbinding) en el artículo coescrito por Vitalik Buterin, «Sociedad descentralizada: buscando el alma de Web3». Este documento se ha convertido en una verdadera obra de referencia del sector, estableciendo un nuevo paradigma para la interacción social en Web3 y aportando soluciones innovadoras al ámbito de las redes sociales descentralizadas, impulsando así una nueva narrativa.

SBT es la abreviatura de «Soulbound Token» (token vinculado al alma), un concepto cuya esencia se inspira en el «Dao De Jing» de Laozi. Ya a principios de 2022, Vitalik Buterin había introducido la idea en su blog «Soulbound», explicando que el término proviene del juego «World of Warcraft», donde los objetos vinculados al alma solo pueden ser usados por el jugador que los obtuvo, sin posibilidad de comerciarlos o regalarlos. En Web3, un Soulbound Token es un token vinculado de forma inmutable a una billetera de usuario y no transferible. Cualquier organización —online u offline— puede emitir SBTs a una billetera, conservando la facultad de revocarlos. Una vez recibido y almacenado, el SBT se convierte en una etiqueta única que identifica al usuario. Cuantos más SBTs posea un usuario, mayor será su reconocimiento social, formándose progresivamente un sistema de reputación personal y, finalmente, una identidad digital verificable —uno de los temas más relevantes y populares en el ámbito social de 2022: la pista DID/reputación.

Voltaire escribió en su «Diccionario filosófico», en el artículo dedicado a «identidad»:

«Solo la memoria puede construir la identidad, es decir, la identidad personal constante.» «Mi identidad actual deriva claramente de mis experiencias pasadas y de las huellas que estas han dejado en mi cuerpo y en mi conciencia.»

Brian Flynn, CEO y cofundador de Rabbit Hole, analizó las herramientas de reputación para DAOs y señaló que los airdrops actuales suelen distribuir tokens en función de los logros pasados, no del potencial futuro. Por eso, el concepto de «reputación» adquiere un valor especial, ya que permite medir la contribución futura de una persona. Si pudiéramos predecirla con precisión, mejoraríamos significativamente la racionalidad y sostenibilidad de la distribución de tokens (si existiera un motor de búsqueda Web3 que resumiera las palabras más usadas cada año, «DID» habría sido sin duda la palabra de 2022). Amber Research clasificó este campo en cuatro direcciones, pero en esencia se pueden agrupar en dos grandes categorías: una es la identidad y gestión en cadena, con proyectos como Spruce, Unipass y BrightID, que buscan demostrar quién eres realmente; la otra son las herramientas de perfil de identidad en cadena, como Project Galaxy, POAP y Rabbit Hole, que analizan el comportamiento interactivo de los usuarios en la cadena.

Existen decenas, incluso cientos, de artículos que analizan el sector de la reputación e identidad DID (Identidad Descentralizada). A continuación, compartimos algunos proyectos novedosos y observaciones interesantes que surgieron a lo largo de 2022:

Carv

Carv es una plataforma centrada en los jugadores que utiliza SBT (Soulbound Tokens) para empoderarlos. En esencia, es una plataforma integral que combina funcionalidades similares a Debank, un agregador de información de proyectos, un perfil social y una herramienta de gestión de identidad para DAOs de juegos. A partir de los datos de las billeteras, construye la reputación y acumula las credenciales de juego de los usuarios, creando así una identidad o reputación específica para el gaming. Además, ofrece una plataforma para visualizar activos vinculados al historial de identidad en los juegos (su lema: «Los momentos de juego perduran para siempre»). En el futuro, también integrará datos históricos de juegos de Web2, combinando información tanto en cadena como fuera de ella para crear una plataforma de visualización multidimensional de historiales de juego orientada al usuario final (toC). Al completar misiones, los usuarios obtienen SBT que actúan como insignias, lo que les permite calcular mejor su nivel de habilidad. Para los estudios de desarrollo, esto facilita la selección precisa de jugadores para airdrops, campañas promocionales, adquisición de nuevos usuarios o estrategias de retención, impulsando un crecimiento comunitario efectivo.

Dequest

DeQuest es otro proyecto desarrollado para cubrir una necesidad concreta: crear un protocolo de reputación para jugadores. Actualmente, su versión V1 construye identidades mediante una plataforma de misiones (quests) multi-cadena y multi-metaverso, utilizando NFT Soulbound (SBT) para verificar logros, actividades, comportamientos y habilidades —tanto en cadena como fuera de ella— de los participantes en distintos metaversos. Incluye sistemas automatizados de comunicación y seguimiento del progreso, aplicables tanto a juegos como a gremios (guilds). Estas «misiones», presentadas en formato de tarjetas, tienen un carácter lúdico-educativo con recompensas, lo que favorece la incorporación inicial de usuarios y se centra especialmente en la emisión de certificados. Esto contrasta con el enfoque de Carv, más centrado en el análisis de datos en cadena, mientras que DeQuest prioriza los datos históricos de juego. El diseño planeado para las versiones V2 y V3 se acerca aún más al modelo de Steam, y su forma ideal debería incluir: 1) Un acceso multi-cadena a los juegos (atributo «game access»); 2) Foros dedicados a cada juego, con posibilidad futura de gobernanza mediante herramientas DAO (atributo «game reviews»); 3) Mecánicas basadas en SBT —como misiones o modos de juego— que impulsen la progresión continua, generen engagement y desbloqueen nuevas funcionalidades, aumentando así la actividad, retención y conversión dentro de la plataforma. Además, permitirían expresiones sociales y de exhibición personal similares a las antiguas «QQ Show», contribuyendo al crecimiento orgánico del tráfico (atributo «game social»).

Datos del proyecto: beta.dequest.io — lanzado el 4 de junio; más de 3.000 usuarios beta; más de 20.000 participantes en la actividad «Acuña tu NFT Soulbound».

En resumen, al contar con productos y comunidades más refinados y personalizados que definen con mayor precisión los perfiles y comportamientos de los usuarios, se resuelve el problema de la escasa diversidad de perfiles que caracterizaba a SocialFi 1.0. Mediante planes de lealtad, puntuaciones de crédito, otorgamiento prioritario de derechos curatoriales en actividades de proyectos NFT a poseedores de NFTs específicos, o descuentos exclusivos en la acuñación inicial de nuevos proyectos NFT para titulares de NFTs de alto nivel, entre otras soluciones de gobernanza personalizadas, estos proyectos han atraído a numerosos usuarios tradicionales, incrementando así la fidelización y la tasa de retención respecto a SocialFi 1.0. Actualmente, el mayor valor de los SBT radica en la acumulación masiva de datos. Sin embargo, muchos datos originalmente no cuantificables solo generarán interés para su desarrollo, uso y monetización cuando demuestren un valor comercial tangible. La mayoría de los productos SBT actuales carecen de suficientes usuarios, y ni estos ni los jugadores han tomado plena conciencia del valor de la agregación de datos, ni de su significado como reflejo de logros pasados. No obstante, a medida que SocialFi 2.0 avance y cada dirección de billetera se vea representada por múltiples credenciales, surgirán nuevos casos de uso y formas innovadoras de productos. Por ejemplo, las aplicaciones DeFi podrían seleccionar a los usuarios más activos en sus ecosistemas para otorgarles mayores recompensas o derechos de voto; los gremios de juegos podrían reclutar preferentemente a jugadores con historiales comprobados de participación y logros en juegos en cadena; los proyectos NFT podrían otorgar acceso anticipado (whitelist) a titulares de NFTs blue-chip; e incluso interacciones como ser mencionado por grandes influencers en Twitter o seguir a Vitalik Buterin en GitHub podrían representarse mediante datos de credenciales.

02 El valor de los datos

En Web3, los servicios SaaS se convertirán en una infraestructura generalizada, accesible para que cualquiera pueda implementarlos de forma autónoma, ofreciendo aplicaciones integradas o APIs para diversos tipos de usuarios.

El grave incidente de filtración masiva de datos ocurrido en julio de 2022 causó gran alarma, llegando incluso a revelar, a través de cuentas de Telegram, información privada detallada de ciudadanos de Shanghái, un hecho profundamente inquietante. Este incidente pudo deberse a la explotación de una vulnerabilidad descubierta por atacantes, que realizaron una extracción masiva de bases de datos. Asimismo, a principios de junio, el Departamento de Comercio de EE.UU. exigió a los fabricantes de software estadounidenses que no compartieran vulnerabilidades de seguridad con China sin autorización previa, lo que implica que los datos chinos podrían estar siendo comprometidos sin conocimiento ni consentimiento. Incluso si se detectaran nuevas vulnerabilidades localmente, la falta de acceso al código fuente dificultaría enormemente su corrección. Los incidentes «Spectre» y «Meltdown» de 2018 afectaron principalmente a proveedores de servicios en la nube, requiriendo parches proporcionados directamente por Intel, Microsoft u otros fabricantes, sin que existiera una solución integral disponible en China. Solo acelerando el desarrollo de la industria de tecnología de información nacional («Xinchuang»), garantizando la autonomía y control sobre el software y hardware básico, fortaleciendo la infraestructura Web3 y mejorando la experiencia de usuario y la seguridad de los datos, será posible abordar de raíz problemas similares. Tras la proliferación de incidentes relacionados con datos, la conciencia de los usuarios sobre la propiedad de sus propios datos ha experimentado un aumento notable: las cuentas en aplicaciones web tradicionales no nos pertenecen; solo tenemos derechos de uso, no de propiedad. Las plataformas pueden suspender o eliminar nuestras cuentas en cualquier momento según sus políticas, incluso si hemos generado contenido valioso o datos significativos. Además, gestionar múltiples cuentas en distintas plataformas es extremadamente complejo, y nuestros datos de identidad siguen sin ser verdaderamente «nuestros»: son simplemente identidades definidas y asignadas por terceras entidades autorizadas. Es hora de despertar la conciencia sobre la identidad y los datos.

Como se mencionó, los SBT están íntimamente vinculados a los datos: son como dos caras de la misma moneda. La identidad es la misma, y es precisamente la acumulación de datos la que da lugar al concepto de identidad descentralizada (DID). En el entorno digital, cuando a una persona se le asigna un «Identificador» único y esa correspondencia se verifica como válida, un ser humano biológico se equipara a una identidad digital. Finalmente, todos los datos personales —datos sociales, ubicación, lugar de trabajo, etc.— se «trasladan» y asocian a esa identidad. Este es, en esencia, el proceso general de gestión de identidades en el mundo real. En el universo Web3, la identidad de cada individuo puede vincularse mediante el historial de transacciones de su billetera y sus credenciales de identidad (por ejemplo, transacciones realizadas, NFTs y otros activos poseídos). En este contexto, la fuente de los datos adquiere una importancia crítica: no solo define la identidad del usuario en Web3, sino que también puede conectarse con su identidad real fuera de la cadena. Para profundizar en temas relacionados con los datos —qué son, cómo se generan, recopilan, almacenan, gestionan y utilizan— recomendamos consultar nuestro artículo académico publicado anteriormente en WeChat Official Account: ¿De qué hablamos cuando hablamos de datos Web3?

Respecto a la clasificación de fuentes de datos, el fundador de Galxe ofreció una excelente explicación: la primera categoría comprende las fuentes de datos públicas habituales, donde las plataformas proporcionan herramientas —por ejemplo, para organizar contratos de OpenSea—; la segunda categoría incluye datos públicos no consultables o sin registro formal, cuya recopilación Galxe ayuda a realizar —como los datos derivados de sesiones AMA en Discord o espacios de Twitter (Twitter Spaces), o eventos presenciales—; y la tercera categoría corresponde a fuentes de datos privados, tales como los datos internos de aplicaciones móviles o de búsquedas, incluyendo registros de clics individuales, los cuales actualmente permanecen cerrados al público. En los procesos interactivos de Web3, los grandes volúmenes de datos generados contribuyen principalmente a la construcción de credenciales de identidad personal, sin ofrecer otro valor tangible inmediato. En cambio, las aplicaciones Web2 aprovechan los hábitos de uso de los usuarios mediante análisis de big data para ofrecer publicidad altamente segmentada. ¿Qué utilidad pueden tener los datos en cadena de blockchain para las aplicaciones? A continuación exploramos juntos algunos proyectos innovadores relacionados con los datos surgidos en 2022, junto con observaciones distintivas:

Port3

Port3 aspira a convertirse en una capa intermedia de datos abierta y transparente, actuando como puerta de entrada (Gateway) para los datos sociales. Su premisa fundamental es que los usuarios sean dueños de su propia información, lo que se traduce en dos pilares: la protección de la privacidad y los incentivos económicos. Los usuarios pueden obtener recompensas generosas al compartir sus datos dentro del ecosistema de Port3. El objetivo final es crear una capa de datos on-chain abierta y altamente colaborativa, disponible para que otros productos la utilicen, construyendo así un oráculo de datos sociales que sirva a una audiencia más amplia. Los productos específicos del proyecto incluyen: un oráculo de datos sociales, un grafo de datos sociales que integra Web3 y Web2, y un panel de análisis de sentimientos (SoGraph). Su propósito es ofrecer una plataforma superior para suministrar a los proyectos datos comerciales, análisis de usuarios, análisis multi cadena y campañas de airdrop más precisas. Además, ante la escasez de herramientas de gobernanza más eficaces y de análisis de perfiles de usuario detallados en las comunidades DAO, Port3 se enfoca en desarrollar una plataforma de análisis de datos orientada al usuario final. Esta plataforma se centra en sectores o proyectos específicos, permitiendo que cualquier persona acceda a información que le ayude a identificar tendencias, proyectos prometedores o iniciativas en las que participar para obtener beneficios.

Aspecta

Aspecta es un ecosistema de identidad digital que abarca tanto Web2 como Web3. Aplicando inteligencia artificial (AI), construye identidades digitales (Aspecta ID) precisas, orientadas a escenarios específicos y altamente interactivas. Estas identidades se basan en datos on-chain y off-chain —provenientes de fuentes como GitHub, Stack Overflow, Google Scholar, Twitter y diversas blockchains— permitiendo a sus titulares exhibir logros cuantificables en miles de dimensiones de habilidades, así como destacados cualitativos en cientos de dimensiones de experiencia, tanto en la nube como en la cadena. El valor de este avance es comparable al estado de Internet hace 30 años, cuando solo existían direcciones IP individuales, lo que impedía el desarrollo de búsquedas, publicidad dirigida, reclutamiento o redes sociales. Solo tras la acumulación de información detallada sobre los usuarios surgieron estas aplicaciones.

Datos del proyecto: Actualmente, más de 130.000 usuarios han completado la preinscripción para su Aspecta ID, verificando y agregando sus cuentas dispersas tanto on-chain como off-chain.

Chainbase

Chainbase es una plataforma para desarrolladores Web3. Este middleware ofrece múltiples servicios, incluyendo nodos multi cadena, consultas de datos, indexación en tiempo real y monitoreo de aplicaciones. Proporciona APIs de datos y nodos multi cadena, además de permitir a los desarrolladores escribir consultas SQL personalizadas para generar APIs a medida. Tradicionalmente, los datos requieren una decodificación y estructuración complejas antes de poder consultarse o indexarse, y los desarrolladores deben desplegar sus propios nodos, un proceso extremadamente costoso. La solución de Chainbase reduce significativamente estos obstáculos típicos del desarrollo Web3, ofreciendo una alternativa más eficiente frente a los proveedores tradicionales de APIs de terceros. Así, satisface necesidades de nicho con un producto de API personalizada de precio muy competitivo; además, al migrar las APIs, los servicios de nodo se migran automáticamente.

Datos del proyecto: En julio, su interfaz beta ya estaba operativa para desarrolladores y capas intermedias. Actualmente registra más de 80.000 millones de transacciones, cuenta con más de 200 desarrolladores activos y gestiona más de 3 millones de llamadas diarias a sus APIs.

En resumen, a medida que se acumulan más datos on-chain, SocialFi 2.0 abrirá nuevos escenarios como airdrops inteligentes, ofertas iniciales descentralizadas (IDO) y gobernanza DAO. Sin embargo, a corto plazo, la mayoría de las interacciones sociales siguen ocurriendo en entornos Web2. Ante esta realidad, el futuro probablemente implicará la integración de datos Web2 y Web3 para consolidar datos sociales entre plataformas y facilitar su uso en aplicaciones Web3. Actualmente, uno de los debates más intensos gira en torno a la necesidad de una Identidad Universal (Universal ID) para las redes sociales Web3, y si los datos on-chain y off-chain deberían fusionarse en una única identidad o mantenerse separados. Hasta ahora, la mayoría de los proyectos centrados en datos —al igual que los de reputación basados en DID/SBT— enfrentan dos grandes desafíos: no todos los datos off-chain están disponibles mediante APIs, y en su mayoría carecen de datos primarios relevantes. Proyectos como Lens Protocol y Cyber ya han comenzado a acumular datos nativos (Native Data) y a analizarlos para generar información de alto valor que apoye tanto a proyectos como a usuarios. No obstante, uno de los principales obstáculos es la dificultad para monetizar estos modelos de producto. Paralelamente, surge otro problema crítico: la privacidad. Por ejemplo, datos de transacciones privadas, como los historiales de compra, equivalen prácticamente a recopilar información sobre los hábitos personales del usuario, lo que nos devuelve al núcleo de la propuesta de valor: la privacidad de los datos. Por ello, consideramos inevitable la convergencia entre datos nativos y productos sociales nativos. Las identidades descentralizadas (DID) del futuro crecerán orgánicamente; los datos serán nativos de Web3 y luego se integrarán con datos off-chain, generando conjuntos de datos agregados (Aggregated Data) que podrán proporcionarse a los destinatarios correspondientes. Aún está por definirse cuál será la forma de producto viable, aunque el desarrollo de ZK y su integración con aplicaciones sociales promete, en el futuro, permitir a los usuarios elegir selectivamente qué datos revelar.

03 El auge del ecosistema de protocolos sociales

«Proporciona la infraestructura para que los miembros de la comunidad gestionen credenciales digitales y contribuyan a la red de datos.»

Según el informe de We Are Social de 2022, hay 5.320 millones de usuarios móviles, 5.000 millones de usuarios de internet y 4.650 millones de usuarios activos en redes sociales, lo que representa el 58,7 % de la población mundial. Entre las aplicaciones con alta concentración de usuarios cripto destacan Telegram (500 millones de usuarios, 80 millones diarios activos), Discord (300 millones de usuarios, 150 millones mensuales activos) y Twitter (más de 1.300 millones de registrados, 330 millones mensuales activos). Además, en el último año se publicaron más de 332 millones de tweets relacionados con NFT, una cifra 17 veces superior a los tweets sobre «trabajo remoto». Según el estudio más reciente de GWI, los usuarios de internet pasan una media de 6 horas y 53 minutos diarios conectados. El 64 % de los usuarios de la Generación Z utiliza Instagram a diario, seguido por WhatsApp (59 %) y Facebook (45 %). Las redes sociales son una necesidad básica para casi todos. La visibilidad de Web3 ha ido aumentando gradualmente desde 2022: según estimaciones de a16z, ese año contaba con entre 30 y 50 millones de usuarios. Con la aparición de nuevos protocolos en la segunda mitad del año y el aumento real de usuarios, las redes sociales descentralizadas han experimentado nuevas tendencias.

En julio de 2022, la red social descentralizada Farcaster recaudó 30 millones de dólares en una ronda liderada por a16z, con participación de Standard Crypto y Coinbase Ventures. En agosto, el protocolo de comunicación descentralizado Satellite IM cerró una ronda inicial de 10,5 millones de dólares, liderada por Multicoin y Framework Ventures, y con la participación de Solana Ventures y Hashed. La aparición de ambos proyectos parece haber roto cierto estancamiento en la financiación del sector. Al mismo tiempo, Galxe anunció que su base de usuarios Galaxy ID superó los 2 millones, mientras que CyberConnect alcanzó más de 1,4 millones de registrados y ya cuenta con más de 70 proyectos integrando sus APIs. El ecosistema Lens, que emergió con fuerza en 2021, desarrolló más de 50 nuevas DApps en 2022. En 2021, Lens fue criticado por problemas como el alto consumo de gas, la capacidad limitada de su Layer 2 y el almacenamiento de contenido NFT mediante URLs; sin embargo, todos estos aspectos mejoraron notablemente en la segunda mitad de 2022. Las nuevas DApps presentan funcionalidades más robustas y versátiles, soportan desarrollos modulares y extensiones, aprovechan las ventajas colaborativas de los DAO, requieren mínima gestión operativa y priorizan la creación de productos y la generación de flujo de caja. A medida que Lens continúa evolucionando, nuestra convicción de que el futuro de SocialFi 2.0 se basará en protocolos —no en plataformas— se fortalece cada vez más.

A continuación, compartimos algunos proyectos innovadores de grafos sociales lanzados en 2022 y nuestras observaciones:

Lens

Lens, un protocolo social ampliamente conocido, tiene como objetivo final que los usuarios sean dueños absolutos de sus datos sociales y puedan llevarlos a cualquier aplicación construida sobre él. Su enfoque para generar relaciones sociales contextuales difiere significativamente del de CyberConnect, tanto en metodología como en nivel de detalle, ya que vincula relaciones principalmente mediante la acuñación de NFTs. A medida que crece su base de usuarios, se pondrá a prueba aún más su capacidad para manejar grandes volúmenes y almacenar contenidos. A finales de 2022, un video de Bankless fue eliminado de YouTube, lo que motivó al equipo a redactar un artículo describiendo la «magia» de Lens, destacando sus innovaciones tanto para desarrolladores como para usuarios finales. La inflexibilidad y centralización de YouTube obligan a los creadores a depender exclusivamente de YouTube Studio para gestionar ingresos, realizar análisis o programar listas de reproducción, mientras que los espectadores se ven forzados a un único método de consumo. Lens resuelve este problema desacoplando las herramientas de creación de las de consumo. Los desarrolladores pueden construir aplicaciones insertando y utilizando diversas herramientas Web3 y Web2, o empleando datos on-chain y off-chain, todo interconectado mediante la API de Lens. Datos del proyecto: Hasta la fecha, los seguidores de Lens en Twitter aumentaron de 180.000 a principios de 2022 a más de 220.000. Sus NFTs de perfil (Lens Protocol Profiles NFT) superan los 99.000, y cuenta con aproximadamente 35.000 usuarios activos mensuales. Desde junio, las transacciones procesadas mediante la API sin gas (GAS-free API) de relé de Lens suman 7,9 millones, representando aproximadamente el 4 % de todas las transacciones en Polygon. Cabe señalar que, dado que no todas las aplicaciones Lens utilizan esta API, el número real de transacciones es aún mayor.

Lenster

Lenster es uno de los proyectos más emblemáticos del ecosistema Lens y también el primero y más exitoso hasta la fecha. Se trata de una aplicación web de estilo blog similar a Facebook que aprovecha al máximo las funciones componibles de Lens. Imagina que creas tu perfil en Lens y consigues 20 seguidores. Esas 20 personas han depositado en tu perfil un NFT que acredita su seguimiento. Ahora supón que, en el futuro, Lenster decide suspender tu cuenta —digamos por infringir alguna norma de moderación—. Aun así, no perderías esos 20 activos sociales. Seguirían existiendo de forma inmutable en la base de datos del protocolo Lens, alojada en contratos inteligentes de Polygon, y no desaparecerían simplemente porque tu red social deje de existir dentro de esa aplicación concreta. Además, si decides migrar a otra aplicación del ecosistema Lens, como Phaver, tus activos sociales permanecerán intactos y podrás gestionarlos a través de los NFT de seguidores. ¡Es un avance extraordinario! Concreta precisamente la tercera propuesta de valor de las redes sociales Web3 que mencionábamos al principio: la portabilidad del capital social.

Datos del proyecto: Actualmente, Lenster supera los 10.000 usuarios activos diarios (DAU) y esta cifra sigue creciendo con rapidez.

Phaver

Phaver es una aplicación social descentralizada basada en un modelo "compartir para ganar" (share-to-earn) y representa otra DApp importante centrada exclusivamente en el contenido social dentro del ecosistema Lens. Combina elementos de Twitter, Reddit y juegos del tipo "x-to-earn" como Axie Infinity o STEPN, ofreciendo una experiencia social útil donde el valor real surge de la creación y curación de contenidos, lo que hace su modelo más sostenible que muchos otros. A diferencia de los burdos algoritmos basados en la atención o el patrimonio neto de SocialFi 1.0, Phaver mantiene consistentemente una alta calidad tanto en el contenido como en las interacciones sociales. Su modelo de incentivos es único: los usuarios son recompensados con tokens por mejorar la experiencia de los demás, ya sea publicando contenido de calidad, descubriendo material valioso, moderando información o gastando tokens para potenciar su propia experiencia —por ejemplo, apostando tokens en publicaciones, suscribiéndose a contenido de pago o publicando sobre temas de NFT, una función restringida a los poseedores de estos activos—. La estrategia de Phaver para capturar valor consiste en cerrar la brecha entre los modelos sociales antiguos y nuevos, permitiendo compartir fácilmente cualquier contenido de Web2 y aprovechar las ventajas de Web3. En esta plataforma, la calidad del contenido y los ingresos de los creadores los determinan la cantidad y el tiempo que otros usuarios apuestan sus tokens, mientras que el contenido se registra de forma sencilla en la cadena de bloques. Así, se convierte en una aplicación con propiedad clara y un token nativo. Sin duda, es uno de los proyectos más destacados del ecosistema Lens, tanto por su tráfico de usuarios, como por el volumen de contenido generado y la madurez de su producto.

Datos del proyecto: Hasta la fecha, se han publicado más de 100.000 posts; la aplicación cuenta con 10.000 descargas en Google Play; el 95% de los usuarios llegan por recomendación de otros y la tasa de retención alcanza el 30%, unas cifras muy sólidas incluso en pleno mercado bajista.

Farcaster

Otro protocolo social de gran relevancia lanzado en 2022 fue Farcaster, creado por Dan Romero y Varun Srinivasan, ambos exejecutivos de Coinbase. Comenzaron a colaborar en 2022 con la idea de un "RSS+", un protocolo de aplicación subyacente diseñado para construir redes sociales descentralizadas. Este protocolo permite a los desarrolladores crear múltiples clientes sobre la red, logrando un alto grado de descentralización —similar al sistema de correo electrónico, que admite numerosos clientes—. Su lógica es muy parecida a la de Lens Protocol: los usuarios pueden migrar libremente su red social e identidad entre distintas aplicaciones, manteniendo siempre el control sobre su audiencia sin depender de ninguna app en concreto; los desarrolladores, por su parte, pueden construir libremente nuevas aplicaciones con funciones innovadoras sobre la red. El proyecto utiliza principalmente un Registro en Cadena (On-Chain Registry) y Servidores fuera de cadena (Off-Chain Hosts) para almacenar y recuperar la información de los usuarios. Datos del proyecto: En diciembre de 2022, Farcaster contaba con 6.700 usuarios, de los cuales unos 3.500 eran activos mensuales. El equipo planea liberar como código abierto los datos y la API del Hub de Farcaster antes de enero de 2023 y migrar a la red principal de Ethereum antes de febrero de ese mismo año.

En resumen, el floreciente desarrollo de protocolos de grafos sociales como Lens ha resuelto parcialmente los dos principales problemas de SocialFi 1.0, logrando una verdadera atribución de derechos sobre los datos de los usuarios, su composabilidad y un ciclo virtuoso de captura de valor. Los usuarios ya no tienen que temer perder su contenido, sus seguidores o sus ingresos por cambios arbitrarios en los algoritmos o políticas de una plataforma; ahora son dueños de sus datos de cuenta y disfrutan plenamente de todos los beneficios que generan. Además, a medida que proyectos del ecosistema como Nostr y Orbis atraigan más usuarios y tráfico, más desarrolladores acudirán a construir DApps mejores. Es un círculo virtuoso: mejores contenidos atraen a más desarrolladores, que a su vez atraen a más usuarios. Sin embargo, actualmente la mayoría de estos protocolos operan de forma aislada, con ecosistemas propios e independientes y activos sociales no transferibles entre ellos, lo que podría generar islas de datos. Por eso, aún es incierto quién saldrá victorioso en la futura competencia entre protocolos sociales; quizás el panorama de SocialFi 2.0 se caracterice por un triunvirato dominante y una proliferación diversa de soluciones.

SocialFi 2.0 en marcha

El concepto de SBT (Soulbound Token), surgido en 2022, no tiene defectos fundamentales en cuanto a su propósito y valor. Asimismo, iniciativas como la migración de datos de Web2 a la cadena, la monetización de contenidos, la renovación de la economía de los creadores, y la integración y potenciación del grafo social con el mundo real son pasos prácticos que han enriquecido significativamente la diversidad del ecosistema social descentralizado. Tras los altibajos de SocialFi 1.0 y el año 2022 —dominado por los protocolos—, podemos denominar al auge de los proyectos sociales de Web3 en 2023 como la era de SocialFi 2.0. Esta es nuestra previsión: una vez resueltos los problemas fundamentales de escalabilidad, almacenamiento, seguridad y privacidad en la industria blockchain, es probable que veamos una explosión de aplicaciones en la capa superior, junto con la aparición de normas más unificadas para los protocolos relacionados con los SBT.

Doble estructura: ciclos interno y externo

Web3 solo podrá consolidarse a largo plazo cuando su modelo de generación de ingresos esté sustentado genuinamente por los usuarios y los servicios.

Los avances en 2022 en la capa de protocolos de grafos sociales, los oráculos de datos y los DID (Identificadores Descentralizados) sentaron unas bases excelentes para SocialFi 2.0: la propiedad de los datos ha ido retornando gradualmente a los usuarios y puede almacenarse de forma permanente; el almacenamiento de datos ha adoptado nuevos paradigmas; las actividades en cadena y los datos son públicos y transparentes; el valor de los datos estructurados comienza a manifestarse con claridad; y los nuevos protocolos empiezan a acumular el capital social de los usuarios, haciéndolo portátil. Todo ello impulsará una nueva configuración del panorama de SocialFi 2.0 en 2023.

Los problemas inherentes a las redes sociales de Web2 ya han sido parcialmente resueltos gracias al desarrollo de SocialFi 1.0 (relaciones sociales atadas a la plataforma + contenido almacenado en la plataforma + datos de usuario propiedad de la plataforma + modelo de ingresos dependiente de la distribución de la plataforma + valor del creador no reconocido). Las tres propuestas de valor fundamentales de las redes sociales descentralizadas también han comenzado a materializarse. En 2023, las redes sociales descentralizadas tendrán un propósito más claro y una narrativa más concisa y directa. Se consolidará una estructura de doble capa: una capa inferior centrada en protocolos de grafos sociales, almacenamiento de datos y computación privada; y una capa de aplicaciones sociales centrada en la economía de creadores, mensajería instantánea (IM) y DID/reputación.

Ciclo interno: capa inferior / orientada a empresas (ToB)

Las tres capas fundamentales de SocialFi 2.0 son: capa de datos, capa de protocolos y capa de privacidad. La mayoría de los proyectos de esta capa inferior adoptan predominantemente un modelo B2B (Business-to-Business). Sus estrategias de inversión siguen la lógica típica de las herramientas y plataformas SaaS, centrándose en la arquitectura interna y guiándose por los principios tecnológicos fundamentales de la blockchain y el pensamiento descentralizado. Los criterios clave para evaluar estos proyectos son: 1) el énfasis en la tecnología y en la construcción de una ventaja competitiva duradera; 2) la antigüedad y trayectoria del desarrollo del proyecto; 3) la capacidad técnica y las habilidades de construcción del equipo. En cierto modo, la comercialización de soluciones SaaS equivale a una estrategia de crecimiento individualizada: se emplean todos los medios para captar clientes potenciales iniciales, se optimizan constantemente las tácticas de difusión y, durante el proceso de venta, se perfecciona el perfil del cliente ideal. Asimismo, se realizan revisiones periódicas para analizar y mejorar sistemáticamente las tasas de conversión en cada etapa del embudo de ventas.

Capa de protocolos de grafos sociales: Enfocarse en protocolos es muy distinto a enfocarse en productos. Los productos se centran en funcionalidades, servicios y lógica empresarial, priorizando la interacción con el usuario. Los protocolos, en cambio, definen reglas de interacción y coordinación entre otros protocolos o estándares, o establecen la lógica para que se invoquen mutuamente. Tanto las plataformas sociales centralizadas como las descentralizadas utilizan algún tipo de grafo social y permiten a los usuarios interactuar en sus interfaces. Sin embargo, las relaciones sociales acumuladas en plataformas tradicionales no pertenecen a los usuarios, por lo que no pueden migrarse ni transformarse entre plataformas, lo que dificulta que los creadores consoliden su influencia y obtengan valor económico. Con la maduración progresiva de los principales protocolos, será posible construir bases de datos de grafos sociales comunitarios en cadena. Los datos objetivos —los más fáciles de capturar en cadena— podrán vincularse con la identidad personal mediante el historial de la cartera digital, resolviendo así los problemas de almacenamiento de datos entre plataformas y redes. En el futuro, la gestión de identidades será realmente transferible y la circulación de valor dejará de ser un obstáculo.

Ciclo externo: aplicaciones / orientadas al consumidor (ToC)

La mayoría de las aplicaciones se centran en el usuario final (ToC). Su estrategia de inversión prioriza la lógica del producto y la experiencia de usuario, se nutre de la retroalimentación externa y se impulsa por escenarios y necesidades concretas. Los criterios clave para evaluarlas son: 1) la comprensión profunda de la demanda real del usuario; 2) la narrativa del proyecto; 3) la solidez del equipo y del producto; y 4) los recursos para operar y desarrollar el negocio (BD). En el ámbito social tradicional, las apps se clasifican en categorías como comunicación y mensajería, emparejamiento y citas, redes sociales y comunidades basadas en contenido generado por el usuario (UGC). El diseño y el valor que aportan varían mucho entre ellas. A diferencia de las redes sociales convencionales, las descentralizadas parten de necesidades reales e incorporan atributos como la propiedad de activos en cadena y la verificación de identidad, la representación en blockchain del grafo social, el intercambio de contenido, la interacción en chats grupales y la exhibición de NFTs. Estos elementos dan forma a una economía para creadores, sistemas de mensajería instantánea (IM) y productos ToC centrados en identidades descentralizadas (DID) y reputación. Hasta ahora, no ha surgido un producto social masivo para el consumidor final (C-end), lo que sugiere que primero hay que sentar las bases de infraestructura. En 2023, tres factores clave —la creciente demanda social en Web3, una mayor conciencia sobre la privacidad y la disposición de los usuarios a pagar por estos servicios— podrían impulsar el surgimiento de productos C-end de gran impacto.

Oportunidades a considerar

Como dijo Newton: «Si he visto más lejos, es porque me he subido a hombros de gigantes».

El punto de inflexión para las redes sociales Web3 llegará con estándares y protocolos de datos más completos a nivel de infraestructura. Solo con una base de datos sociales sólida podrá emerger una entrada de tráfico significativa a nivel de aplicaciones C-end. Por eso, SocialFi 2.0 presta especial atención a la evolución de los grafos sociales en la industria. Las DApps y los protocolos descentralizados ya logran interoperabilidad de datos, activos y protocolos, pero las personas siguen aisladas. Ahí es donde entran los protocolos de grafos sociales, diseñados para cerrar esa brecha. Sin embargo, actualmente cada grafo social opera en su propio ecosistema de protocolos: las personas ya no están aisladas, pero los datos sí. SocialFi 2.0 verá surgir un estándar más fundamental que permita la interoperabilidad entre distintos protocolos. En el futuro, no solo podremos transferir capital social dentro de un mismo protocolo, sino también migrar y compartir relaciones sociales y datos entre diferentes protocolos.

Bases de datos más granulares y precisas generarán tráfico de usuarios a nivel de aplicaciones. Tanto en Web2 como en Web3, las personas necesitan ser definidas, etiquetadas y agrupadas en comunidades e intereses específicos. Los certificados forman parte de nuestra vida diaria y pueden representar nuestra identidad, trayectoria o comportamientos. Un análisis detallado del comportamiento del usuario permite a las aplicaciones Web3 una gestión precisa, campañas publicitarias segmentadas para los equipos de proyecto y estudios analíticos rigurosos para comunidades y proyectos. SocialFi 2.0 se fija especialmente en las oportunidades que surgen de las DID (Identidades Descentralizadas) en escenarios concretos, como los sistemas de identidad y reputación desarrollados internamente por carteras, o las oportunidades emergentes en perfiles DID en plataformas sociales e identidades descentralizadas para juegos tras el crecimiento inicial de las aplicaciones C-end.

En SocialFi 2.0 surgirán más proyectos centrados en mejorar la experiencia de usuario (UI/UX) de las DApps. La retención de usuarios es una prioridad en los proyectos sociales Web3. Aunque la propiedad de los datos, la privacidad y una distribución equitativa de beneficios son preocupaciones clave, si el diseño del producto es deficiente, la experiencia de usuario es nula y hay pocos usuarios iniciales, no habrá fidelidad ni compromiso. Para los productos sociales Web3, el crecimiento temprano y la acumulación del efecto de red son factores críticos. La experiencia de usuario tradicional se estructura en cuatro niveles, cada uno de los cuales representa un camino largo y complejo. Pensemos en una aplicación popular en un smartphone: su interfaz de usuario (UI) es solo el último eslabón de una larga cadena que comienza en el mundo físico, atraviesa múltiples espacios, ingresa al ámbito digital, pasa por numerosos dispositivos y capas de software, hasta llegar finalmente a un botón diseñado por otra persona. Solo las DApps con un diseño de experiencia de usuario excepcional lograrán atraer a un número creciente de usuarios tradicionales y facilitar su incorporación (onboarding) al ecosistema.

SocialFi 2.0 verá más plataformas descentralizadas de medios y contenido centradas en la economía de creadores. Su éxito dependerá de si poseen un impacto positivo suficiente y una tokenómica sostenible que retenga tanto a usuarios clave como a creadores de alta calidad, generando así un ciclo económico endógeno. La economía de creadores es un tema fascinante y uno de los segmentos más grandes en el ámbito social. Los «creadores» no se limitan a autores en redes sociales, sino que incluyen artistas de NFT y desarrolladores de videojuegos. En este sentido, la economía de creadores fusiona SocialFi, GameFi y NFTFi. Para los creadores de contenido, su nuevo valor en Web3 no reside solo en la propiedad (ownership) que otorga la blockchain, sino en la libertad de crear contenido verticalizado y personalizado, almacenarlo de forma permanente, ejercer derechos sobre sus datos y percibir regalías integradas directamente en el protocolo. Esto les brinda ingresos más estables, independientes de los algoritmos de las plataformas, y permite cuantificar objetivamente su valor. Por ello, los nuevos proyectos en este campo enfatizan tanto a los «creadores» como al «contenido», partiendo de protocolos de capa inferior para construir nuevos protocolos mediáticos o de distribución centrados en ellos, con el fin de redistribuir el valor que generan.

Actualmente, el sector social aún carece de un motor de búsqueda de contenido capaz de ofrecer recuperación de información, indexación, recomendación y localización precisa de mensajes, permitiendo a los usuarios visualizar jerárquicamente el contenido que desean, como ocurre en Web2 (por ejemplo, Twitter podría implementar directamente funciones de clasificación y búsqueda de contenido en el futuro).

Las herramientas basadas en protocolos de mensajería instantánea (IM) podrían experimentar un auge en SocialFi 2.0. Los escenarios de interacción y chat grupal podrían evolucionar desde interacciones uno-a-uno o uno-a-muchos hacia escenarios más complejos de muchos-a-muchos, similares a Clubhouse o Twitter Spaces, que requieren interacción en tiempo real. Solo los mensajes contextualizados en escenarios específicos generarán verdadera demanda. En la última oleada, proyectos de mensajería como Blockscan Chat han tenido poca acogida. A corto plazo, es difícil que productos puramente comunicacionales triunfen. Sin embargo, proyectos con modelos innovadores —como los protocolos de mensajería Web3 XMTP y Satellite IM, o soluciones como Notifi, Dialect, Swapchat y Beoble— tendrán una demanda creciente. El IM ya no es solo una herramienta de comunicación: puede integrarse en diversas aplicaciones para facilitar la interacción entre usuarios y plataformas. Por ejemplo, ya es común comunicarse con vendedores en plataformas como Taobao; del mismo modo, las aplicaciones descentralizadas podrían lograr, en el próximo año, comunicarse eficazmente con proveedores de servicios. Además, las futuras aplicaciones de mensajería podrían permitir la negociación directa de precios entre compradores y vendedores de NFT, ofrecer soporte al cliente mediante bots o asistencia en vivo dentro de DApps, gestionar cuentas bancarias compartidas en grupos de chat o incluso notificar a comunidades DAO sobre votaciones y procesos de gobernanza.

«El camino es largo y arduo, pero seguiré explorando sin descanso». Para impulsar el avance de SocialFi —desde la infraestructura hasta la capa de aplicaciones y la estructura básica del mercado— aún queda mucho trabajo por hacer. Al comenzar el nuevo año, esperamos con entusiasmo el desarrollo de SocialFi 2.0 en 2023. ¡Sigue luchando y construyendo!

Nota: Ninguno de los proyectos mencionados en este artículo constituye una recomendación de inversión. El artículo refleja exclusivamente las opiniones personales actuales del autor y no representa necesariamente la postura de Zonff Partners. La información y las opiniones expresadas aquí podrían volverse obsoletas o inexactas debido a cambios posteriores en el entorno o en otros factores. Para cualquier sugerencia sobre el contenido del artículo, no dude en contactarnos a través de los canales disponibles.

Fuentes e información de referencia:

Figura 1: Artículo original titulado «Análisis del mecanismo interno y las vías de superación de la "Paradoja Web3"» («Analyzing the “Web 3.0 Paradox”, finding its mechanism and breakthrough point»), altamente recomendable. Este texto inspiró profundamente al autor y generó fuertes resonancias: https://mirror.xyz/0x89951775926A0317848eccAaFe6407BE16098479/ULcdZePY2u-1FGtv8h6efJ8-JI778yjopZlIt0qjR1g

Figura 2: «El camino hacia la adopción masiva de las redes sociales Web3»: https://www.jinse.com/writings/2761484.html

Figura 3: «Análisis exhaustivo de las redes sociales Web3: la interacción social profunda en cadena se volverá posible»: https://www.jinse.com/blockchain/2264686.html

Figura 4: «Identidad digital en Web3 – Identidad descentralizada: DID»: https://mp.weixin.qq.com/s/1kVCpu0bRVjSCHjbcxASiQ

Figura 5: «The Status of Web3 Social»: https://newsletter.banklesshq.com/p/the-status-of-web3-social

Figura 6: «Desglosando las Redes Sociales Web3» https://medium.com/collab-currency/unpacking-web3-social-ce2ae84e170d

Figura 7: También es muy recomendable leer «Resumen: Los cuatro niveles de la experiencia de usuario en Web3», ya que resume de manera excelente los factores generales a considerar y la evolución del diseño UX/UI en este ámbito. Enlace original: «The multiple levels of web3 UX» https://uxdesign.cc/the-levels-of-web3-user-experience-4f2ad113e37d