Según informa BroadChain, analistas de JPMorgan señalaron el 16 de abril, citando a CoinDesk, que las negociaciones de la Ley de Estructura del Mercado de Criptomonedas de EE.UU. (Ley CLARITY) han entrado en su fase final. Ambas partes están cediendo terreno en los pocos puntos de desacuerdo que persisten. En la actualidad, los temas en disputa se han reducido de más de una docena a solo 2 o 3 cuestiones centrales, y las discusiones sobre las recompensas asociadas a las stablecoins «marchan por buen camino».
Aunque los bancos muestran preocupación porque las stablecoins puedan ofrecer rendimientos similares a los depósitos bancarios, en general prevalece una actitud bipartidista de compromiso. JPMorgan sostiene que «no existe una ley perfecta» y afirma que, una vez aprobada, esta normativa aportará una claridad regulatoria crucial para la integración de los activos digitales en el sistema financiero estadounidense.
Actualmente, la ley se encuentra en una etapa avanzada de negociaciones en el Senado de EE.UU. Personal del Senado ha indicado que el borrador está «muy cerca» de cerrarse, aunque aún no se ha publicado el texto definitivo ni se ha programado una votación formal. Las principales diferencias pendientes giran en torno a las recompensas de las stablecoins, la regulación de DeFi y la clasificación de los tokens.
A pesar del creciente optimismo, el proyecto de ley aún enfrenta riesgos de retraso debido a las elecciones de medio término de 2026, lo que podría trasladarlo a un entorno político aún más incierto. De ser finalmente aprobada, la ley delimitará claramente las competencias regulatorias entre la SEC y la CFTC, estableciendo así un marco regulatorio a largo plazo para las stablecoins, el DeFi y toda la industria cripto.
