Aunque la aplicación de la tecnología blockchain en el sector financiero ha tenido sus altibajos, su contabilidad distribuida —de bajo costo y alta eficiencia— demuestra que, con una aplicación regulada y razonable, se convertirá en una herramienta clave para la transformación digital de las finanzas.
Como tecnología de impacto transformador, la blockchain está ganando terreno rápidamente en la banca, donde diversas instituciones compiten por liderar esta nueva frontera tecnológica.
El impulso regulatorio e institucional
En los planes de trabajo para 2020 publicados por diversas autoridades locales de supervisión financiera, la blockchain ha emergido como una estrella de la tecnología regulatoria (RegTech). Por ejemplo, en el lanzamiento de la iniciativa piloto de innovación fintech en Beijing se anunció un enfoque en aplicar tecnologías como la blockchain en futuros escenarios regulatorios. Asimismo, la Nueva Zona de Libre Comercio de Lingang en Shanghái incluyó entre sus prioridades explorar un modelo de «regulación en sandbox» impulsado por nuevas tecnologías como la blockchain.
De hecho, desde 2019, las autoridades han comenzado a construir un marco normativo básico para la tecnología financiera (FinTech), fomentando una integración profunda y un desarrollo coordinado entre finanzas y tecnología. El Banco Popular de China (PBOC) publicó el «Plan de Desarrollo de la Tecnología Financiera (FinTech) (2019-2021)». Expertos del sector destacan que este primer documento estratégico integral dedicado a la tecnología financiera tiene una gran importancia orientadora para el futuro del sector bancario. La promoción de la blockchain en las finanzas potenciará notablemente tanto la eficacia de la supervisión como la eficiencia de las operaciones financieras.
Posteriormente, la Comisión Reguladora de la Banca y los Seguros de China (CBIRC) publicó las «Directrices para impulsar los servicios financieros de la cadena de suministro», instando a bancos y aseguradoras a integrar tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT) y la blockchain en sus procesos. Esto permite un monitoreo remoto de logística e inventarios, mejorando la gestión inteligente del riesgo.
En cuanto a los bancos comerciales, según datos del think tank Zero One, entre 2016 y diciembre de 2019, 15 bancos chinos presentaron 433 solicitudes de patentes relacionadas con blockchain. Esto representa un aumento explosivo de más de 38 veces respecto a las 11 patentes registradas cuatro años antes. Solo en 2019, los bancos chinos presentaron 284 solicitudes, correspondientes a 9 instituciones. WeBank lideró la lista con 229 patentes (el 81% del total de 2019), seguido por el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) con 35 patentes (12%). Las otras siete entidades presentaron menos de 10 patentes cada una.
Gracias a su ventaja cuantitativa, WeBank también lidera en diversidad de aplicaciones comerciales: sus patentes abarcan activos digitales, finanzas de cadena de suministro, pagos y liquidaciones, sistemas de crédito y transferencias internacionales. El Banco de China posee patentes aplicables a activos digitales, préstamos, sistemas de crédito, pagos transfronterizos, custodia de fondos y operaciones de divisas. Las patentes del ICBC se concentran principalmente en activos digitales y finanzas de cadena de suministro. Expertos opinan que, al combinar la arquitectura API bancaria con la blockchain, los bancos pueden crear ecosistemas digitales eficientes y autónomos, adaptar sus modelos operativos y conectar con los clientes de formas innovadoras, facilitando la integración entre productos tradicionales y servicios digitales.
Tras analizar los anuncios oficiales de los principales bancos, se observa que, tras la creación por el Banco de Construcción de la primera subsidiaria dedicada exclusivamente a la tecnología financiera, el ICBC, el Banco de Beijing y el Banco de China también fundaron sus propias filiales especializadas en 2019, elevando el total a 10. El Banco de China, el ICBC y el Banco de Construcción han lanzado sucursales inteligentes integradas con 5G; el ICBC presentó su ecosistema bancario inteligente ECOS. Además, seis bancos —ICBC, Ping An Bank, Zhejiang Commercial Bank, Jiangsu Bank, WeBank y Suning Bank— han anunciado 14 servicios blockchain; el Banco de Construcción lanzó su plataforma de finanzas comerciales «BCTrade2.0» basada en blockchain; y «OneConnect» del Grupo Ping An salió a bolsa en la NYSE. Esta integración entre banca y tecnología financiera estimula la capacidad del sistema financiero tradicional y mejora su servicio a la economía real.
Además, múltiples bancos comerciales han declarado que tomarán 2020 como punto de partida para acelerar la exploración de nuevas aplicaciones blockchain y usar esta tecnología en su transformación digital. Ping An Bank busca integrar blockchain con el Internet de las Cosas (IoT) para resolver las debilidades del modelo tradicional de finanzas de cadena de suministro. Un responsable de la subsidiaria tecnológica del Banco de Construcción destacó sus cuatro ventajas clave: amplia experiencia práctica, capacidades integrales de servicios financieros, liderazgo en gobernanza de datos y experiencia en implementaciones gubernamentales exitosas. La entidad planea desarrollar innovaciones blockchain en finanzas comerciales, arrendamiento inmobiliario y plataformas de datos de fondos de vivienda.
Desafíos pendientes
Sin embargo, la tecnología blockchain a nivel global sigue en fase exploratoria: aún no hay aplicaciones emblemáticas, solo casos piloto aislados, y enfrenta numerosos retos. Entre ellos destacan las limitaciones técnicas inherentes, la necesidad de reforzar la privacidad y seguridad de los usuarios, y el aumento de la complejidad regulatoria. Su naturaleza descentralizada la convierte en un sistema distribuido de nodos equilibrados, lo que reduce la precisión y efectividad de la supervisión financiera. Si los reguladores ya lidian con grandes volúmenes de datos, con la blockchain deberán gestionar cantidades «astronómicas» de información. Sin herramientas precisas para buscar y utilizar estos datos, y sin mecanismos claros para que una institución centralizada procese datos descentralizados, la capacidad de respuesta ante riesgos y la eficacia de las herramientas regulatorias enfrentan pruebas extremas.
Liang Bin, subdirector del Departamento de Servicios Financieros en Línea del Banco de Jiangsu, señaló que, especialmente para los bancos comerciales medianos y pequeños, persisten varios obstáculos prácticos. Primero, el problema de los estándares. Para avanzar hacia aplicaciones más profundas, es prioritaria la formulación de estándares técnicos. Si distintas instituciones desarrollan soluciones aisladas bajo criterios divergentes, surgirán innumerables sistemas cerrados, complejos y comprometidos. Sin estándares comunes, las instituciones financieras no lograrán interoperabilidad.
Segundo, el problema de los escenarios de aplicación. La blockchain no es un sistema centralizado independiente; su potencial se manifiesta plenamente cuando participan múltiples actores en un marco de cooperación mutuamente beneficiosa. Mientras los bancos buscan escenarios adecuados, también deben resolver cómo ampliar su «círculo de colaboradores», atrayendo a más socios a los ecosistemas que construyen para generar valor operativo —una tarea que aún presenta grandes dificultades. Además, aunque la blockchain ofrece múltiples beneficios, sus características específicas aún presentan ciertas discrepancias con las operaciones centrales de los bancos.
Tercero, el problema de la mejora tecnológica. La construcción de infraestructuras blockchain aún enfrenta desafíos técnicos inevitables, por lo que se recomienda la participación conjunta de toda la industria para investigar y resolverlos. Por ejemplo, el rendimiento en el procesamiento de transacciones: debido al alto consumo de recursos de los algoritmos de consenso, el rendimiento disminuye a medida que más instituciones se unen a una cadena de bloques privada (consortium chain). Actualmente, se exploran soluciones conjuntas con socios para superar este cuello de botella.
Asimismo, persisten otros desafíos críticos, como los relativos a la implementación de cadenas privadas y a la migración de libros contables (ledgers). Si estos problemas no se resuelven, dejarán numerosas vulnerabilidades latentes.
Gao Feng, Director de Información (CIO) de la Asociación Bancaria de China, afirmó que, en términos generales, la tecnología blockchain aún está en una etapa inicial, que requiere mejoras en seguridad, estandarización y regulación. Gao Feng indicó que, a corto plazo, la blockchain es una espada de doble filo para las operaciones y los ingresos del sector financiero: «Algunos afirman que, si los bancos adoptan blockchain a gran escala, sus ingresos por servicios intermedios podrían desaparecer; a medida que la blockchain evolucione, el primer sector afectado será el de los pagos; otros incluso sostienen que, en el futuro, los despachos de auditoría podrían quedar obsoletos, pues, una vez que los proyectos de empresas cotizadas se registren en blockchain, ya no serán necesarios los servicios de auditoría externos». Por tanto, concluyó, «a corto plazo la blockchain es una espada de doble filo, pero a largo plazo los bancos comerciales deben seguir desarrollándola: no solo para mejorar la eficiencia, sino, sobre todo, para crear nuevas posibilidades».
