PayPal no solo permite comprar y vender BTC en su plataforma, sino que recientemente anunció su intención de adquirir al proveedor de custodia criptográfica BitGo. Todo esto demuestra que la empresa se está tomando muy en serio su incursión en el ecosistema de las criptomonedas.
Esta iniciativa impulsó temporalmente el precio del BTC por encima de los 13.000 dólares. Sin embargo, tras el entusiasmo inicial, muchos defensores del BTC comenzaron a reflexionar sobre el impacto real de PayPal en la industria. Señalan que este acontecimiento no es tan positivo como parece y recomiendan no comprar ni vender BTC a través de PayPal. ¿La razón?

El 21 de octubre de 2020, PayPal anunció el lanzamiento de una billetera digital que permitirá comprar, vender y almacenar BTC, ETH, Bitcoin Cash y Litecoin. Este anuncio confirmó los rumores que circulaban desde hacía meses y fue considerado por el sector como un hito importante.
Podría tratarse efectivamente de un hito, ya que PayPal llegará a millones de usuarios que nunca antes habían considerado invertir en criptomonedas. Al cambiar la percepción de estos usuarios, también podría llevarles a creer erróneamente que PayPal es una autoridad dominante en el ámbito cripto.
En el segundo trimestre de 2020, se procesaron más de 221.000 millones de dólares en transacciones a través de PayPal. Sin embargo, su reputación no es especialmente buena: la plataforma es conocida por «congelar fondos» de usuarios con frecuencia y por censurar métodos de pago que contradicen sus políticas. ¿Significa la incorporación del BTC que PayPal ha cambiado realmente? Las cosas no son tan sencillas.
I. ¿Es positiva para el BTC la iniciativa de PayPal?
Hasta ahora, PayPal era considerado un «oponente declarado de las criptomonedas». En 2018, su entonces CEO Bill Harris calificó al BTC como «la mayor estafa de la historia».
Esta transformación repentina resulta sorprendente, especialmente cuando empresas como MicroStrategy y Square han anunciado públicamente la adquisición de BTC. Siempre hemos esperado la adopción masiva del BTC, pero, ¿debería la comunidad recibir con los brazos abiertos la llegada de PayPal?
En realidad, el respaldo de marcas como PayPal al BTC no responde a un deseo genuino de fomentar su adopción. El comunicado de prensa de PayPal deja algunas dudas:
En primer lugar, el servicio es de custodia total, lo que significa que los usuarios no tendrán acceso a sus claves privadas;
En segundo lugar, PayPal planea «proporcionar contenido educativo a los titulares de cuentas para ayudarles a comprender el ecosistema de las criptomonedas».
Cualquier persona familiarizada con el BTC rechazaría ceder el control de sus claves privadas. Es muy probable que, en la futura educación para usuarios que ofrezca PayPal, se ignore directamente el principio fundamental: «Sin la clave privada, no eres dueño de tu BTC».
Si millones de nuevos usuarios adquieren BTC a través de PayPal, podría surgir una brecha de conocimiento muy grave, lo que afectaría negativamente su experiencia y socavaría los principios fundamentales de las criptomonedas. En sus preguntas frecuentes, PayPal lo deja claro: «Las criptomonedas que compres en PayPal son tuyas, pero PayPal no te proporcionará las claves privadas».
Los repetidos hackeos a exchanges nos han enseñado que nadie debería considerar como propios los fondos bajo custodia de terceros: «Sin la clave privada, no eres dueño de tus monedas».
Para algunos, las políticas de PayPal pueden ofrecer ventajas regulatorias y mayor seguridad financiera, y los nuevos usuarios podrían sentirse más cómodos usando PayPal que interactuando directamente con un exchange. Sin embargo, también se pierden funcionalidades clave de las criptomonedas: los usuarios de PayPal no pueden retirar sus criptoactivos hacia cuentas externas, ni depositar criptomonedas propias en su cuenta de PayPal.
II. ¿Busca PayPal posicionarse como líder del sector cripto?
La entrada de PayPal en este espacio será observada con atención por otras empresas, instituciones y consumidores. Aunque PayPal puede alardear de su experiencia en «pagos digitales», no puede borrar un hecho histórico: en el pasado, la plataforma ha aplicado sanciones severas a usuarios que compraban criptomonedas en exchanges, argumentando que sus políticas prohíben transacciones «relacionadas con operaciones de cambio de divisas o cobro de cheques».
Esta cláusula sigue vigente en sus condiciones de uso, lo que revela su intención de restringir a los usuarios, impidiéndoles retirar sus activos a carteras seguras bajo su propio control, forzándolos a usar las criptomonedas únicamente dentro del ecosistema de PayPal. De esta manera, también suprime la competencia en el sector.
Respecto al soporte de pagos con criptomonedas por parte de PayPal, los hodlers de BTC solo tienen un motivo para celebrarlo: podría impulsar el precio. Sin embargo, a largo plazo, si PayPal no permite a los usuarios controlar sus claves privadas, su contribución a la comunidad de Bitcoin carecerá de valor real.
Un riesgo aún mayor es que la influencia de PayPal en los pagos electrónicos tradicionales pueda interpretarse como una supuesta experiencia técnica en cripto. Si en el futuro PayPal emite recomendaciones erróneas, podría desinformar directamente al público general e incluso desviar a toda la comunidad de usuarios de Bitcoin.
Aplaudimos sinceramente que PayPal integre pagos con Bitcoin, pero no esperamos ni confiamos en que lidere este ámbito. Si es posible, recomendamos evitar comprar Bitcoin en PayPal: existen muchas alternativas para adquirir criptomonedas y, lo más importante, para mantener el control total de las claves privadas. Aunque PayPal ha cedido ante Bitcoin, la comunidad debe ahora priorizar la educación y concienciación de los usuarios, para evitar que los recién llegados caigan en las trampas tendidas por los adversarios de Bitcoin.
