从“新基建”的角度来理解区块链

Entender la blockchain desde la perspectiva de la 'nueva infraestructura'

BroadChainBroadChain19/05/2020, 13:25
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Resumen

La blockchain también es una infraestructura fundamental, al igual que Internet: ambas son tecnologías de capa inferior sobre las cuales se desarrollarán diversos ecosistemas.

Autor: Montecarlo

El 20 de abril, la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo (NDRC) definió oficialmente por primera vez el alcance de la «nueva infraestructura», incluyendo la tecnología blockchain en esta categoría. Este anuncio tomó por sorpresa a muchos profesionales del sector.

La política estatal establece lo siguiente:

La nueva infraestructura abarca tres aspectos principales: primero, la infraestructura informática, que incluye redes de comunicación como el 5G, el Internet de las Cosas (IoT), la internet industrial y la internet satelital; la infraestructura tecnológica emergente, representada por la inteligencia artificial, la computación en la nube y la blockchain; y la infraestructura de capacidad computacional, como los centros de datos y los centros de cálculo inteligente. Segundo, la infraestructura integrada. Tercero, la infraestructura innovadora.

En la actualidad, la industria blockchain enfrenta desafíos prácticos. Aunque se han realizado numerosos esfuerzos en áreas como las aplicaciones descentralizadas (DApp), los resultados han sido limitados, lo que ha generado dudas generalizadas sobre cuestiones como «¿qué es realmente la blockchain?», «¿se puede implementar de manera efectiva?» y «¿realmente tiene utilidad?».

Entender la blockchain desde la perspectiva de su clasificación como «nueva infraestructura» es un excelente punto de partida para responder preguntas clave como «¿por qué le cuesta tanto implementarse a corto plazo?» y «¿cuál es su utilidad real?».

1. La blockchain es una infraestructura pública.

Tradicionalmente, la infraestructura se refiere a elementos como ferrocarriles, carreteras y aeropuertos. La «nueva infraestructura» comparte muchas similitudes con la infraestructura tradicional. Por ejemplo, tomemos la carretera: existe un dicho popular que reza «para hacerse rico, primero hay que construir caminos», lo que subraya su importancia fundamental. Una vez construida, la carretera conecta al pueblo con el exterior, abriéndolo al mundo. Por tanto, construir carreteras es el primer paso indispensable para el desarrollo rural.

De manera similar, la blockchain es una infraestructura básica, al igual que internet: ambas son tecnologías fundamentales sobre las que se desarrollarán diversos ecosistemas, ofreciendo grandes ventajas a los usuarios. Una característica central de la blockchain es la verificabilidad global de los datos; al estar orientada a toda la red, registrar datos en la cadena equivale a abrir la puerta del pueblo hacia el mundo exterior.

Actualmente, el Estado ha incorporado la blockchain como parte de la «nueva infraestructura». Esta clasificación es muy acertada, ya que la blockchain comparte la misma naturaleza fundamental que infraestructuras tradicionales como ferrocarriles, carreteras y aeropuertos: es una infraestructura crítica. Además, la construcción de cualquier infraestructura implica intrínsecamente una alta complejidad, plazos largos y efectos económicos poco evidentes en las primeras etapas, pudiendo incluso generar pérdidas prolongadas. Esto explica por qué la blockchain ha tardado tanto en implementarse de manera práctica.

2. Esta infraestructura puede ser utilizada por cualquier persona, a bajo costo o incluso de forma gratuita.

Las carreteras están disponibles: excepto las autopistas, la mayoría son gratuitas y abiertas para todos.

Asimismo, la blockchain posee esta misma apertura: las blockchains públicas (public chains) están disponibles para toda la red, permitiendo su uso libre por parte de cualquier persona, sin necesidad de verificación de identidad ni restricciones adicionales, garantizando así oportunidades equitativas para todos.

Una carretera es un bien social: en la mayoría de las regiones, su diseño, construcción y mantenimiento son responsabilidad del Estado, financiados íntegramente por el gobierno, lo que permite su uso gratuito. Aunque desde una perspectiva fiscal estos costos finalmente recaen sobre los contribuyentes, al menos no suponen una carga directa para las poblaciones de zonas económicamente desfavorecidas.

La blockchain difiere ligeramente de las carreteras en que, en su mayoría, no es construida por el Estado, sino por comunidades descentralizadas. Sin embargo, al igual que las carreteras, tampoco impone barreras de acceso para los usuarios. Algunas blockchains públicas basadas en prueba de trabajo (Proof of Work) requieren el pago de tarifas mínimas, pero estas son tan bajas que prácticamente pueden considerarse insignificantes.

3. La construcción de infraestructuras es extremadamente difícil y exige una gran cantidad de trabajo.

Construir una carretera es una tarea ardua que demanda ingentes recursos humanos y materiales, así como una enorme inversión de trabajo. En épocas anteriores, con poca mecanización, muchas aldeas aún carecen de una carretera. Sin embargo, una vez construida, representa una inversión a largo plazo, destinada a usarse durante décadas y beneficiar a generaciones futuras.

Lo mismo ocurre con la blockchain, especialmente con las blockchains públicas basadas en prueba de trabajo. Su desarrollo es extremadamente difícil, pues requiere una potencia computacional masiva para garantizar su seguridad, un ecosistema amplio que respalde su sistema económico subyacente y un delicado equilibrio entre los distintos actores para asegurar su sostenibilidad. Pero una vez establecida, una blockchain pública nunca se detiene y puede seguir operando de forma continua durante años.

4. El mantenimiento de las infraestructuras también presenta una alta complejidad.

Una vez construida, una carretera suele satisfacer las necesidades locales durante varios años o incluso décadas. Sin embargo, tras unos quince años, si la aldea experimenta cambios profundos —como un aumento significativo del nivel de ingresos y una mayor cantidad de automóviles—, la carretera podría volverse congestionada, requiriendo entonces su ampliación o renovación. Pero esto sería un asunto a largo plazo.

Además, renovar una carretera es una operación extremadamente compleja: exige el cierre temporal del tráfico, alternando el cierre de un tramo y luego de otro, y requiere una gran inversión de recursos humanos y materiales. El esfuerzo necesario para renovar una carretera puede ser casi equivalente al de construirla desde cero.

Del mismo modo, la blockchain es un protocolo básico de interacción de datos. Los protocolos suelen definir únicamente las acciones fundamentales de interacción, y una vez establecidos, permanecen inalterados durante largos períodos. Incluso su modificación podría requerir décadas, tal como ocurrió con la transición de IPv4 a IPv6.

Modificar las reglas de una blockchain descentralizada es una tarea igualmente ardua: debe considerarse cuidadosamente su impacto en la comunidad, y dado que los intereses de cada participante difieren, podrían requerirse largas discusiones sin garantía de llegar a un acuerdo. En ocasiones, modificar las reglas de una blockchain puede ser incluso más difícil que crear una nueva desde cero.

5. Las infraestructuras aportan beneficios tangibles y evidentes a nuestra vida cotidiana.

Antes de existir las carreteras, quizás solo había unos pocos senderos embarrados. Hoy, aunque aún puedes optar por caminar por esos senderos si lo deseas, siempre que sea posible o la distancia sea mayor, preferirás usar la carretera. Así, en días de lluvia no temerás mancharte la ropa con barro ni que tu vehículo se atasque.

De forma similar, antes de la aparición de la blockchain, muchas actividades comerciales ya se habían migrado a internet y funcionaban bastante bien, al menos ya estaban plenamente integradas en nuestros hábitos. Pero con la llegada de la blockchain, muchos factores productivos se registrarán en cadena: donde antes era necesario realizar una «certificación de propiedad», ahora ese registro en cadena equivale directamente a dicha certificación; donde antes era necesario hacer colas presenciales, ahora bastará con gestionarlo en línea; y donde antes se requería liquidación interdepartamental, ahora bastará con la interacción de datos y soluciones de interoperabilidad entre cadenas (cross-chain). En esencia, la mayoría de los procesos empresariales podrían realizarse íntegramente en cadena, eliminando prácticamente la necesidad de desplazamientos físicos o gestiones engorrosas.

6. El significado más profundo de una infraestructura radica en abrir la puerta hacia el exterior.

Cuando una aldea obtiene acceso a una carretera, este hecho por sí solo ya aporta numerosas ventajas. Pero el verdadero valor va mucho más allá: esa carretera típicamente se integra en la red nacional de carreteras, conectando así la aldea con el mundo exterior. Por tanto, lo realmente importante no es solo la carretera local, sino la vasta red de carreteras a la que está vinculada.

De manera análoga, aunque las blockchains públicas tienen valor intrínseco —y la blockchain misma ofrece naturalmente numerosos servicios a su ecosistema—, su significado más trascendental reside en que, al registrar datos en cadena, se posibilita la interacción con otros datos en otras cadenas, el uso de funcionalidades externas y la entrada en ecosistemas ajenos. En términos técnicos, «la importancia de la interoperabilidad entre cadenas (cross-chain) podría ser equiparable a la de la propia blockchain pública».

7. Existe una distinción clara entre infraestructuras principales y secundarias.

En una ciudad pequeña típica, generalmente solo existe una vía principal. A menos que sea absolutamente necesario, nadie construiría indiscriminadamente múltiples carreteras. Incluso en ciudades más prósperas, donde se han construido varias carreteras, siempre existe una jerarquía clara entre ellas: solo una será la verdadera vía principal, con el mayor volumen de tráfico.

Lo mismo ocurre con la blockchain: en un mismo ámbito, sector o función comercial específica, normalmente solo una única blockchain pública basada en prueba de trabajo logrará consolidarse y prosperar. Esto se debe a que este tipo de blockchain exige una enorme inversión energética y un soporte ecosistémico extenso, además de exhibir efectos de red que tienden a fortalecer aún más a los líderes y debilitar a los seguidores. Por tanto, incluso si existen varias blockchains públicas en el mismo ámbito, una de ellas tenderá claramente a concentrar la mayor parte del tráfico.

8. La actualización de una infraestructura generalmente requiere también la modernización de los «medios de transporte» asociados.

Claro, una bicicleta común también puede transitar por una autopista, y lo hará mucho más rápido que por un camino de barro. Sin embargo, los automóviles son los vehículos ideales para esa vía, ya que son los que realmente aprovechan al máximo su potencial de velocidad. Por eso, si después de construir la autopista seguimos usando solo bicicletas o incluso yendo a pie, no estaremos aprovechando sus ventajas.

Lo mismo sucede con las blockchains: aunque se puede almacenar información común en una blockchain para beneficiarse de su transparencia pública, inmutabilidad y verificabilidad en toda la red, esto conlleva un costo. Las blockchains son más adecuadas para datos valiosos, es decir, aquellos con activos subyacentes de alto valor, que realmente requieren un alto nivel de confianza y que necesitan interactuar con el exterior. En resumen, lo ideal para ejecutarse en una blockchain pública son los «automóviles», no las «bicicletas».

El alcance y el significado social de la nueva infraestructura van mucho más allá, pero entender las blockchains desde esta perspectiva es, sin duda, un enfoque muy acertado.