朱嘉明:区块链产业虽有进展,却⽐预期要缓慢的多

Zhu Jiaming: La industria blockchain ha progresado, pero mucho más lentamente de lo previsto

BroadChainBroadChain03/02/2020, 13:15
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Resumen

En la era 2.0 de la blockchain industrial, se trata de una era de integración y actualización tecnológica.

Nota del editor

Durante la transición de la cadena de bloques industrial desde el nivel 1 al 100, la tecnología blockchain por sí sola no resuelve los problemas; debe integrarse con otras tecnologías, como la inteligencia artificial y el Internet de las Cosas (IoT). Por lo tanto, Zinc Link considera que la era 2.0 de la cadena de bloques industrial es una era de fusión tecnológica y actualización.

Actualmente, la cadena de bloques industrial se encuentra en su etapa 1.0, donde aún existen numerosas oportunidades por explotar. Como medio especializado en la cadena de bloques industrial, Zinc Link identifica tanto dichas oportunidades como las limitaciones y cuellos de botella existentes, lo que impide que la blockchain cumpla plenamente con sus expectativas originales —es decir, reducir la fricción derivada de la falta de confianza y mejorar la eficiencia social— ya que, en la mayoría de los escenarios, sigue siendo necesaria la garantía de confianza otorgada por individuos o instituciones.

Citando al magnate estadounidense de la prensa del siglo XIX Joseph Pulitzer: «Los medios son los vigías situados en la proa del gigantesco barco nacional, encargados de observar y predecir tormentas imprevistas y bancos de arena ocultos para asegurar la navegación segura».

Zinc Link anticipó la llegada de la cadena de bloques industrial, así como también sus cuellos de botella actuales; hoy, identificamos la vía de salida: la fusión tecnológica.

Este artículo presenta las reflexiones del economista Zhu Jiaming:

Generalmente se cree que el concepto de «industria blockchain» surgió inspirado en el concepto de «industria internet», con la esperanza de replicar históricamente la profunda integración entre internet y los sectores productivos, logrando finalmente una forma industrial basada en la tecnología blockchain. Este propósito inicial es válido.

Sin embargo, en la práctica económica real, aunque la industria blockchain ha avanzado, su ritmo es mucho más lento de lo previsto, especialmente porque resulta difícil replicar o trasladar la experiencia histórica de la industria internet. Además, no se vislumbra una perspectiva clara de superación a corto plazo. Por tanto, es necesario reflexionar seriamente sobre este fenómeno.

La dificultad de la cadena de bloques industrial: el modelo de la industria internet no es replicable

Al comparar la tecnología blockchain y la tecnología internet desde varias dimensiones —tales como tecnología, orden de industrialización, mecanismo evolutivo, modo de aplicación y paradigma de expansión— se observan diferencias significativas.

Primero, la tecnología blockchain difiere de la tecnología internet. Esta última constituye una combinación de tecnologías informáticas, tecnologías de la información y tecnologías de telecomunicaciones, o bien puede clasificarse en componentes hardware, software y aplicaciones. La tecnología internet posee fuertes y evidentes características físicas: su componente hardware incluye servidores para almacenamiento, procesamiento y transmisión de datos, así como equipos de comunicación de red. En particular, los cables de red (Network Cable) desempeñan un papel fundamental como elemento estructural básico de la red, pues sin ellos no existiría internet. Por su parte, el internet móvil requiere smartphones para su funcionamiento.

En comparación con la tecnología internet, la tecnología blockchain se construye sobre una base de internet altamente desarrollada y en constante evolución, cuya infraestructura física, hardware e incluso tecnologías duras se ubican en capas inferiores fundamentales. Es decir, la tecnología blockchain se manifiesta predominantemente en formas no físicas, inmateriales y no tangibles. Resulta difícil percibirla intuitivamente; es, por tanto, una tecnología «invisible e intangible», lo que dificulta su explicación. Segundo, el orden de industrialización de la blockchain difiere del de internet. La historia del desarrollo de internet coincide con la formación de la industria internet: primero surgieron los avances en tecnologías básicas de TI, luego su transformación en productos comerciales, seguidos por la fabricación de componentes, piezas y módulos, y finalmente la integración y sistematización de los productos de TI, dando lugar a numerosas empresas dedicadas al hardware internet. Así nació Silicon Valley.

Fue precisamente en este contexto donde se formuló la «Ley de Moore». Por ejemplo, la sustitución del 4G por el 5G en el IoT representa un proceso de generación de nuevas tecnologías, nuevos mercados y nuevas empresas. Sin embargo, dado que la tecnología blockchain no solo no puede prescindir de la tecnología internet, sino que depende directamente de ella, resulta difícil, a corto plazo, formar un grupo empresarial dedicado al desarrollo de hardware y software basado específicamente en blockchain. Y, obviamente, llevarla a una producción a gran escala y a su industrialización completa requerirá aún mucho tiempo.

Tercero, el mecanismo evolutivo de la blockchain difiere del de internet. La historia de internet demuestra que los gobiernos y Estados nacionales desempeñaron un papel clave en sus primeras etapas. Posteriormente, gracias a una serie de acuerdos internacionales —como los protocolos TCP/IP y, en la capa de aplicación, el protocolo HTTP— se resolvió el problema de la «interconexión entre redes», permitiendo así el rápido crecimiento global de internet.

La blockchain, en cambio, se encuentra en una situación distinta: su influencia mundial surgió a partir de Bitcoin, y su posterior evolución —incluida la aparición de Ethereum— no involucró factores gubernamentales. Más adelante, ni las cadenas privadas, ni las públicas, ni las de consorcio han requerido ni dependido de ningún acuerdo internacional. Esto se debe simplemente a que la blockchain es, en sí misma, un protocolo —o mejor dicho, posee intrínsecamente características de protocolo—: utiliza la tecnología internet mediante una serie de protocolos para lograr las funciones y características que hoy conocemos como «blockchain». No obstante, los protocolos blockchain están naturalmente limitados por los límites comunitarios, lo que genera inherentemente el problema de la «imposibilidad de interconexión entre cadenas» (cross-chain).

Cuarto, el modo de aplicación de la blockchain difiere del de internet. Internet posee una naturaleza intrínseca de plataforma, permitiendo interacciones humanas y humano-información prácticamente ilimitadas a bajo costo, incluyendo texto, voz e imágenes. Además, permite intercambios informativos cada vez más personalizados y la integración y potenciación de recursos informativos.

Por ello, internet dio origen a empresas como Google (motor de búsqueda), Facebook y Twitter (plataformas sociales), así como Amazon y Alibaba (comercio electrónico), conformando así una nueva industria internet.

En el ámbito de las aplicaciones blockchain, esta historia será difícil de replicar a corto plazo. Lo más crítico es que la blockchain no logra generar una demanda masiva y prácticamente ilimitada de individuos que simultáneamente actúen como usuarios y creadores de la propia tecnología.

Quinto, el paradigma de expansión y propagación de la blockchain difiere del de internet. Durante la formación de la industria internet, una vez que surge una empresa «líder», inmediatamente se genera un efecto demostrativo internacional. Por ejemplo, la existencia de Amazon impulsó la creación de Alibaba; y la aparición de Facebook y Twitter condujo al nacimiento de WeChat.

Además, las empresas de internet presentan una característica de penetración mutua: la existencia de A da lugar a B, y la coexistencia de A y B hace inevitable la aparición de C. Asimismo, la industria internet destaca claramente por su ventaja en el segmento B2C (consumidor final), mientras que la blockchain opera mayoritariamente bajo un paradigma impulsado por el segmento B2B (empresas). Replicar el paradigma de escenarios de aplicación —o el paradigma de propagación y expansión de la industria internet— en el ámbito blockchain resulta difícil. (En China, la blockchain se centra aún más en el segmento B2B, principalmente debido a la política regulatoria.)

El desarrollo de la cadena de bloques industrial depende del proceso de digitalización

En primer lugar, el modelo básico de la cadena de bloques industrial impone severas restricciones a su desarrollo. Actualmente, la integración entre blockchain y los sectores productivos se manifiesta en tres modos:

1) Sectores que tienen una relación genética natural con la blockchain. Por ejemplo, la industria de las criptomonedas, representada por Bitcoin, y sus extensiones en el sector financiero;

2) Sectores cuyos modelos de negocio completos se transforman mediante la blockchain. Por ejemplo, la industria de los derechos de propiedad intelectual (IP), los servicios jurídicos y contables;

3) Sectores que adoptan la tecnología blockchain manteniendo esencialmente sus características industriales originales. Por ejemplo, la agricultura, la industria alimentaria, la manufactura, la industria de materias primas, la energía y el transporte.

En la economía real, la cadena de bloques industrial en el primer modo presenta una tecnología relativamente madura y un gran potencial de aplicación, pero enfrenta limitaciones derivadas de la regulación gubernamental y del grado de aceptación por parte del público. En cuanto al segundo modo, aunque ofrece amplio espacio de desarrollo, su impacto general sobre la economía es limitado.

De hecho, el tercer modo —es decir, la llamada economía real— es precisamente aquel que más necesita la tecnología blockchain y, al mismo tiempo, presenta la mayor dificultad para su aplicación. Sin la integración entre la tecnología blockchain y la economía real, la cadena de bloques industrial seguirá estancada en su fase inicial. (Este párrafo describe principalmente la industria blockchain y su composición. En los medios actuales, «cadena de bloques industrial» se refiere principalmente al uso de blockchain para servir a empresas B2B o a la adopción de esta tecnología por parte de sectores productivos reales.)

En segundo lugar, el requisito previo para implementar la cadena de bloques industrial es la digitalización de la economía real. Para integrar la tecnología blockchain con la economía real tradicional, es indispensable que esta última complete primero su transformación digital. Dentro de la economía real, la digitalización de la industria —es decir, del sector secundario— o de la industria manufacturera, constituye la prioridad absoluta.

En la realidad, a nivel global, únicamente unas pocas economías participan activamente en tecnologías digitales avanzadas, cuyo alcance abarca la electricidad y las energías renovables, plataformas de software, Internet de las Cosas (IoT), análisis de grandes volúmenes de datos (big data), inteligencia artificial (IA) y robots industriales. Según este criterio, la inmensa mayoría de los países se encuentran en una situación donde coexisten tecnologías productivas correspondientes a distintas etapas de la revolución industrial.

Si la economía real tradicional carece de la infraestructura básica de digitalización y no incorpora la recopilación y el análisis de big data, la introducción directa de la tecnología blockchain es prácticamente imposible. Dicho de otro modo, si la industria manufacturera tradicional ya ha alcanzado la digitalización y la fabricación inteligente, entonces la incorporación de la tecnología blockchain no solo resultará natural, sino que además generará beneficios significativos.

Por último, la tecnología blockchain debe abordar la brecha digital. Los objetivos futuros de la industria blockchain deben tener en cuenta la distribución desigual de la digitalización de la economía real entre distintos países, regiones y sectores, y priorizar la construcción de infraestructuras digitales, así como la adaptación y la integración de las nuevas tecnologías digitales en las empresas productivas existentes.

Al mismo tiempo, las tecnologías de fabricación digital requieren competencias específicas, como el análisis digital. Solo al eliminar la brecha digital y promover la capacidad de inversión, técnica y productiva de la economía real en su transformación digital, la aplicación y transferencia de la tecnología blockchain podrán finalmente asentarse sobre una base sólida. La economía real tradicional solo generará una demanda efectiva de tecnología blockchain tras completar su transformación digital; de lo contrario, se caería en una «forzada aceleración del crecimiento», obteniendo resultados contrarios a los esperados. De hecho, este es actualmente el «cuello de botella» que impide la transferencia industrial de la tecnología blockchain.

La integración entre la industria blockchain y las industrias tradicionales no consiste simplemente en implantar la tecnología blockchain dentro de estas últimas, sino en reconstruir dichas industrias desde cero sobre la cadena. Esto es análogo a la relación entre la industria de Internet y los sectores tradicionales. Por ejemplo, en el comercio electrónico (e-commerce), abrir un sitio web no convierte automáticamente a un centro comercial tradicional en una plataforma de e-commerce. El e-commerce implica rehacer por completo el comercio sobre Internet, constituyendo así un nuevo modelo de negocio.

De igual modo, la integración entre blockchain y la industria no consiste en que las industrias tradicionales desarrollen una aplicación blockchain, sino en reconstruir integralmente dichas industrias sobre blockchain: se trata de industrias «en la cadena», no de «cadena + industria» ni «industria + cadena».

El futuro de la blockchain industrial radica en industrias completamente nuevas

La estructura industrial está experimentando cambios profundos, y la tecnología blockchain debe abrirse camino mediante su integración con industrias totalmente nuevas.

En la década de 1930, el economista británico Colin Clark (1905–1989) —no Ronald Aylmer Fisher, quien fue un estadístico— propuso sistemáticamente en su obra Conflictos entre seguridad y progreso la teoría y metodología de clasificación en «tres sectores industriales», realizando además un análisis empírico de la evolución estructural industrial posterior a la Revolución Industrial.

Posteriormente, se aceptó ampliamente que, antes de la Revolución Industrial, la economía humana se basaba principalmente en actividades del «primer sector», tales como agricultura, ganadería y silvicultura; tras la Revolución Industrial, surgió el «segundo sector», impulsado por la industria manufacturera mecánica, que sustituyó gradualmente al primer sector como pilar dominante de la economía nacional; ya a mediados del siglo XX, el «tercer sector» emergió primero en los países desarrollados, absorbiendo grandes volúmenes de capital y mano de obra, y finalmente desplazó al segundo sector como sector dominante.

Sin embargo, desde que Colin Clark formuló su clasificación tripartita en la década de 1930 han transcurrido ya siete u ocho décadas, y la estructura industrial mundial ha cambiado radicalmente respecto a la época de Clark. Así, las limitaciones y deficiencias de su clasificación en «tres sectores», especialmente del sistema del tercer sector, se han vuelto cada vez más evidentes.

Por ello, ante la excesiva amplitud del tercer sector, se ha propuesto extraer las industrias basadas en conocimiento y tecnología para conformar un «cuarto sector», agrupar las industrias culturales y creativas bajo un «quinto sector», y clasificar las industrias públicas sin ánimo de lucro como «sexto sector».

Las llamadas «industrias completamente nuevas» con las que la blockchain debe integrarse incluyen los sectores del conocimiento, la ciencia y la tecnología, la cultura y las ideas. Esta integración con industrias novedosas presenta ventajas digitales innatas, genera una fuerte demanda de tecnología blockchain y permite obtener beneficios claramente visibles tras su aplicación. Comparadas con la economía real tradicional, estas industrias novedosas ya no están sujetas a las restricciones de factores productivos clásicos como el capital, la fuerza laboral o la tierra; sus productos ya no dependen de estructuras materiales, carecen de desgaste, depreciación o incluso procesos de obsolescencia. Estas industrias se fundamentan cada vez más en información, datos, conocimiento e ideas. Entre ellos, los datos son particularmente cruciales, convirtiéndose en el factor productivo más importante.

Por tanto, las industrias novedosas —y especialmente las futuras industrias con características virtuales— necesitan aún más la tecnología blockchain. Por ejemplo, el proceso creativo en disciplinas artísticas como la pintura, la música y la danza ya es intrínsecamente digital; la protección de los derechos de propiedad intelectual sobre las obras resultantes, el interés y la experiencia del público con dichas obras, así como su comercialización, experimentarán transformaciones profundas gracias a la tecnología blockchain.

La tecnología blockchain sigue siendo fundamental para la futura industria financiera. La banca tradicional, junto con los mercados de capitales y monetarios vinculados a ella, necesita superar el alto grado de monopolio y la grave desigualdad en la distribución de recursos monetarios y financieros, avanzando progresivamente hacia las finanzas inclusivas. La tecnología blockchain contribuye a reconstruir la industria financiera del futuro. Tomemos como ejemplo las «stablecoins»: tanto las respaldadas por activos como las basadas en algoritmos requieren finalmente el soporte de la tecnología blockchain. Lo mismo ocurre con diversos tipos de «tokens», cuya existencia depende necesariamente de la tecnología blockchain.

Conclusión: buscar mecanismos de «vinculación industrial»

En la economía industrial existe la «teoría de la vinculación industrial». Esta teoría subraya principalmente dos aspectos: (1) Existe una relación de insumos intermedios y productos intermedios entre distintos sectores industriales. El método de «insumo-producto» desarrollado por Wassily Leontief proporciona modelos y herramientas para analizar dichos insumos y demandas intermedias entre sectores. (2) Las industrias relacionadas desarrollan progresivamente vínculos «hacia adelante» y «hacia atrás», así como efectos de propagación industrial. El concepto posterior de «cadena de valor industrial» pretende precisamente describir este estado de vinculación industrial.

Al analizar actualmente la industria blockchain, es indispensable incorporar la idea de «vinculación industrial». El éxito de la industria de Internet se debió en gran medida a dicho mecanismo de vinculación, que permitió su expansión y profundización mediante las interrelaciones internas entre sectores.

Asimismo, la industria blockchain debe buscar activamente mecanismos de «vinculación industrial», construir sistemas de nodos vinculados y establecer relaciones de influencia mutua, retroalimentación y dependencia entre la industria y la blockchain. Esto estimulará finalmente la fusión tecnológica, la demanda de capital y la generación de empleo, incrementará los beneficios y la eficiencia en el uso del capital de las empresas que adopten blockchain, y dará lugar a cadenas de valor industriales basadas en blockchain, evitando así el fenómeno de «islas aisladas» en las aplicaciones blockchain.

Además, el desarrollo integral y la actualización continua de la tecnología blockchain, así como la ampliación de sus fundamentos científicos, son factores decisivos para la formación y evolución de la industria blockchain.