Según informó Bloomberg el 2 de abril y recogió BroadChain, la demanda de bitcoin continúa bajo presión a pesar del incremento en las compras institucionales.
A finales del mes pasado, la demanda aparente —una métrica que evalúa si la demanda supera o no la cantidad de bitcoin recién minado— se situó en aproximadamente -63.000 BTC. Esto ocurrió incluso con el fortalecimiento simultáneo de las compras a través de ETF y las adquisiciones continuas por parte de fondos de inversión.
El informe indica que las ventas de inversores minoristas y otros actores del mercado han superado las compras netas institucionales. Esta dinámica ha provocado una contracción sostenida de la demanda desde finales de noviembre de 2025, manteniendo al mercado en una fase general de distribución.
Las «ballenas» —grandes tenedores que acumularon cerca de 200.000 BTC durante la fase alcista de 2024— comenzaron a distribuir masivamente sus tenencias a mediados de 2025, acelerando el ritmo de ventas durante el cuarto trimestre del mismo año. Paralelamente, el ritmo de compra por parte de inversores medianos también se ha ralentizado.
Bitcoin registró una subida del 2,2 % en marzo, poniendo fin a cinco meses consecutivos de caídas. No obstante, su precio actual ronda los 68.000 USD, lo que supone un descenso de aproximadamente el 45 % respecto al máximo de 126.000 USD alcanzado a principios de octubre.
En el mercado estadounidense, la prima de Coinbase volvió a registrar valores negativos, lo que señala una debilidad en la demanda por parte de los inversores en Estados Unidos.
CryptoQuant señaló que, si disminuye la tensión geopolítica, el precio de bitcoin podría experimentar una recuperación a corto plazo.
