Según informa BroadChain, datos de CoinDesk del 22 de marzo revelan que el alza en los precios de la energía, sumada a la creciente tensión en Medio Oriente, está elevando los costos de la minería de Bitcoin y agudizando la presión sobre los gastos eléctricos. De verse obligados a vender BTC para sostener sus operaciones, los mineros podrían generar una presión vendedora adicional en el mercado.
Las cifras evidencian una presión clara sobre la economía minera. Actualmente, el costo promedio de producción por Bitcoin ronda los 88.000 USD, mientras que su precio se mantiene cerca de los 69.200 USD. Esto implica una pérdida de casi 19.000 USD por cada BTC extraído, situando a la mayoría de los mineros en una situación de pérdidas de aproximadamente un 21%.
Paralelamente, la dificultad minera global registró un descenso de alrededor del 7,8%, la segunda mayor caída documentada en 2026. Este ajuste refleja tanto la salida de potencia de cómputo de la red como el aumento de presión sobre la misma. La tasa de hash ha retrocedido hasta aproximadamente 920 EH/s, y el tiempo promedio de generación de bloques se ha prolongado a más de 12 minutos.
Los análisis indican que, si el precio de Bitcoin se mantiene por debajo de su umbral de costos y la dificultad minera continúa disminuyendo, el proceso de liquidación por parte de los mineros podría extenderse, ejerciendo presión sobre la estructura del mercado spot a corto plazo.
