Según informa BroadChain, Adam Back, CEO de Blockstream, declaró en una entrevista con Bloomberg el 8 de abril que, si bien las computadoras cuánticas aún no suponen una amenaza real para la red Bitcoin, el sector debe comenzar a prepararse desde ya.
Back explicó que el hardware actual carece generalmente de capacidad de corrección de errores, por lo que el riesgo cuántico es más bien un desafío a largo plazo que una crisis inminente.
El problema central, según enfatizó, no es tanto determinar cuándo las computadoras cuánticas serán lo suficientemente potentes, sino garantizar que los poseedores de Bitcoin dispongan de un plazo de aproximadamente una década para migrar sus claves a formatos resistentes a la computación cuántica.
Back indicó que actualmente existe un equipo de investigación de unas 20 personas trabajando de forma continua en este campo, publicando estudios y realizando implementaciones prácticas. La red Liquid de Blockstream ya se está utilizando como plataforma de pruebas tempranas.
Además, la criptografía poscuántica ha pasado de la teoría a la fase de implementación, y el NIST finalizó la definición de los estándares correspondientes a finales de 2024.
El principal reto al que se enfrenta la industria es coordinar una migración ordenada antes de que el riesgo se vuelva apremiante.
