Según información de BroadChain, tras alcanzar un máximo histórico de 127.000 dólares en octubre de 2025, Bitcoin experimentó una corrección significativa durante el primer trimestre de 2026, llegando a situarse en torno a los 60.000 dólares. A pesar de la intensa volatilidad, este movimiento representa esencialmente un ajuste normal dentro del ciclo típico de «desapalancamiento y contracción de liquidez».
El análisis sugiere que la presión actual sobre el mercado cripto proviene principalmente del endurecimiento global de la liquidez. Factores como la reducción del balance de la Reserva Federal (FED), el fortalecimiento del dólar estadounidense, la captación de capitales a través de Ofertas Públicas Iniciales (IPO) y el aumento de la tensión en los mercados de crédito están contribuyendo a este escenario. En este contexto, los precios de los activos cripto suelen desvincularse temporalmente de sus fundamentales, corrigiéndose mediante caídas que permiten la depuración del mercado y el reinicio del ciclo.
Desde una perspectiva de ciclo, 2026 podría seguir una trayectoria de «recuperación en múltiples fases»: una exploración de mínimos y desapalancamiento a principios de año, seguida de una recuperación parcial intermedia y, posteriormente, posiblemente otra fase de volatilidad antes de establecerse en una tendencia alcista más sostenible. Este patrón ya se ha observado en múltiples ciclos cripto anteriores.
En la fase actual, se recomienda mantener una asignación defensiva de activos, incrementando gradualmente la exposición al riesgo una vez que mejoren las condiciones de liquidez. 2026 probablemente será un «año de transición», más que un mercado con una tendencia alcista o bajista definida. Sin embargo, esta «reconfiguración» podría sentar las bases para el próximo ciclo alcista.
