Según información de BroadChain, Circle, el emisor de stablecoins, anunció el 5 de abril que su próxima red de capa 1, Arc, tendrá como principal objetivo el diseño resistente a la computación cuántica. La compañía destacó que la seguridad criptográfica a largo plazo se ha convertido en un «requisito fundamental» para las infraestructuras financieras.
El «Día Q» —el momento crítico en que la computación cuántica podría quebrar el cifrado de clave pública— podría llegar antes de 2030, o incluso antes. Paralelamente, los atacantes ya han comenzado a recopilar datos de forma anticipada para descifrarlos una vez que la tecnología cuántica madure, lo que revela riesgos potenciales desde ya.
La testnet de Arc entró en funcionamiento en octubre de 2025, y se prevé que la mainnet se lance este mismo año. En sus primeras etapas, Arc admitirá esquemas de firma resistentes a la computación cuántica, permitiendo a los usuarios crear carteras con esta protección (de forma opcional, no obligatoria). Posteriormente, esta funcionalidad se ampliará para incluir la protección de la privacidad en las transacciones, como el cifrado de saldos, destinatarios y datos transaccionales.
A largo plazo, Arc también planea incorporar mecanismos resistentes a la computación cuántica en la certificación de nodos validadores y en la infraestructura de red, construyendo así un sistema de protección integral. Circle afirma que el propósito de Arc es ofrecer a desarrolladores e instituciones una vía práctica y fluida para migrar hacia la era poscuántica, yendo más allá de las meras consideraciones teóricas.
