Según un estudio reciente de Charles Schwab difundido por CoinDesk el 7 de abril, incluso destinar entre un 1 % y un 3 % de la cartera a Bitcoin (BTC) o Ethereum (ETH) puede alterar significativamente su perfil de riesgo. La investigación destaca que tanto BTC como ETH han registrado históricamente caídas superiores al 70 %, muy por encima de la volatilidad típica de acciones o bonos. Por ello, una asignación pequeña puede tener un impacto considerable durante periodos de alta fluctuación del mercado.
Charles Schwab sugiere dos enfoques para la asignación de activos criptográficos:
Método basado en la teoría de carteras tradicional: asigna los activos según su rendimiento esperado, volatilidad y correlación, aunque las estimaciones de rentabilidad pueden variar mucho. Si el rendimiento esperado es inferior al 10 %, incluso los inversores más arriesgados tendrían dificultades para justificar una asignación relevante.
Método basado en el presupuesto de riesgo: determina la proporción de criptoactivos según el nivel de riesgo que el inversor esté dispuesto a asumir, centrándose más en la tolerancia al riesgo que en los rendimientos esperados. No obstante, la volatilidad de estos activos podría superar las proyecciones iniciales.
Charles Schwab subraya que los criptoactivos son altamente volátiles y no son adecuados para todos los inversores. Quienes decidan invertir deben realizar una asignación cuidadosa, considerando su tolerancia al riesgo, horizonte temporal de inversión y conocimiento de estos activos, sin olvidar riesgos como la liquidez, el robo o el fraude.
